jueves, marzo 31, 2011

Daniel Amayo Magallanes gana Premio Copé de Cuento 2010


Egresado de la Escuela de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Daniel Amayo Magallanes (Lima, 1980) acaba de obtener el primer puesto del premio Copé de Cuento 2010, conferido por PetroPerú, en mérito a su relato "Ayaymama". El segundo lugar del Copé de Cuento 2010 fue para Élmer López Guevara por su cuento "El hombre que tenía medio morir"; el tercero, para Iván Loyola Velarde, por "Un alquimista en el Caribe". El jurado calificador estuvo constituido por Gustavo Rodríguez, Edgardo Rivera Martínez, Américo Mudarra, Pedro Cateriano y Ricardo González Vigil. Daniel Amayo fue cofundador del grupo poético Coito Ergo Sum. En 2003, ocupó el tercer puesto en el II Concurso Bienal en homenaje a César Moro, organizado por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Actualmente se desempeña como miembro del comité editorial de la revista Contextos. Revista crítica de literatura y de la Revista de Literatura Tinta expresa.

lunes, marzo 28, 2011

Cómo leer un poema (III)


El libro de Terry Eagleton se halla estructurado en seis capítulos. En el primero ("Las funciones de la crítica"), el autor señala cómo "el lenguaje de un poema es constitutivo de sus ideas" (p. 10). Afirma que los grandes críticos prestan una doble atención: a la estructura de la obra y a los contextos culturales. Se trata de casos ejemplares: Bajtin, Benjamin, Auerbach, Curtius, Burke, Wilson, Said, Trilling y Empson. Para la Escuela de Cambridge (F.R. Leavis o I.A. Richards), la poesía constituía una forma indirecta de crítica política. Eagleton comprueba que, actualmente,
estamos en una situación álgida: "Si la mayoría de sus profesionales (de la crítica literaria) se han vuelto menos sensibles a la forma literaria, algunos de ellos también contemplan con escepticismo las responsabilidades sociales y políticas del crítico. En el presente, gran parte de ese análisis político ha sido transferido a los estudios culturales, pero los estudios culturales, por el contrario, a menudo se han desentendido del proyecto tradicional del análisis de la forma. Los dos campos de estudio han aprendido muy poco el uno del otro" (p. 25). Esta demoledora crítica de Eagleton a una modalidad de los
Cultural Studies subraya la necesidad de buscar un equilibrio entre el análisis formal y el abordaje político de los contextos socioculturales.
En el segundo capítulo ("¿Qué es la poesía?"), Eagleton afirma que los poemas son declaraciones morales, no porque evidencien un propósito moralizante o didáctico, sino porque tratan de valores humanos y lo hacen de manera ficcional: "'Ficcionalizar' (...) consiste en separar un texto escrito de su inmediato contexto empírico y hacer que sirva a propósitos más amplios" (p. 42). El autor subraya que la poesía constituye una institución social. Aunque un poema posee un fin en sí mismo, tiene consecuencias de tipo práctico para nuestra cultura. Es como una ceremonia --remarca Eagleton-- que se inserta, a su manera y con un estilo propio, dentro de la praxis humana.

(Continuará...)

Foto(fuente): http://current.com

martes, marzo 22, 2011

Mauro Mamani Macedo gana Premio de Ensayo Copé 2010


Mauro Mamani Macedo, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Copé 2010 en mérito a su ensayo José María Arguedas…Urpi, Firu, Quri, Sonqoyky. Es licenciado en literatura y lingüística por la Universidad San Agustín de Arequipa y magíster por la Universidad de San Marcos. Ha concluido, asimismo, en la Decana de América, estudios de doctorado en literatura peruana y latinoamericana. Ha publicado el poemario Íntima palabra (1998) y los libros de crítica literaria Manuel Scorza. Homenaje y recuerdos (2008) y Poéticas andinas, Puno (2009). El jurado (integrado por Marco Martos, Jorge Valenzuela, Ricardo Silva-Santisteban, Jaime Campodónico y Alonso Cueto) también otorgó dos menciones honrosas: a Eduardo Torres Arancivia por El poder de la palabra… discursos, sermones y política en la historia del Perú, y a este bloguero por César Moro, ¿un antropófago de la cultura? Felicitaciones a Mauro Mamani por haber obtenido tan importante galardón.

Foto(fuente): http://www.losandes.com.pe/recursos/fotos/2869_370x0.jpg

jueves, marzo 17, 2011

Cómo leer un poema (II)


Cómo leer un poema (Madrid: Akal, 2010) intenta iluminar el camino en medio del desierto. Con su habitual espíritu didáctico, Eagleton comienza el desarrollo de sus ideas comprobando una dramática situación: "La mayoría de los estudiantes, cuando se enfrentan a un poema o una novela, de forma espontánea, derivan hacia lo que se conoce como 'análisis de contenidos'" (p. 10). Nuevamente, levanta la cabeza el contenidismo y de ello, nosotros, los docentes, somos, en gran medida, responsables. No hemos ilustrado lo suficiente al alumno respecto de la necesidad de que reconozca el valor del trabajo con el lenguaje que realiza el escritor, esa orfebrería que un autor como César Vallejo realiza de modo hacendoso. Sin el conocimiento de ese mecanismo de relojería que significa la labor de un artista con la palabra, no puede un joven estudiante adentrarse en la senda de la crítica literaria. Nadie niega la importancia de articular la lectura comprensiva de textos literarios al análisis de los vastos contextos culturales, pero el alumno debiera educar su sensibilidad artística desde la escuela primaria. Hay dos factores que tienen también responsabilidad del poco interés del alumno por el análisis formal: la prensa escrita y la internet. En Perú, los periodistas suelen escribir con un gran descuido en el ámbito formal: el lenguaje de los diarios evidencia, a rajatabla, una pobreza expresiva escandalosa. Además, hay que agregar el reinado del homo videns (descrito por Giovanni Sartori), es decir, el hombre que ve, el cual ha vencido al hombre que lee tradicionalmente. Los educadores no han sabido dar la vuelta a la tuerca y no han pensado creativamente en cómo responder a la crisis de la "cultura escrita" frente a la "cultura de lo visual". No se trata de poner más computadoras en los colegios o universidades, sino de afrontar el reto que nos pone, día a día, la sociedad del conocimiento, donde todo cambia, minuto a minuto, vertiginosamente. Eagleton señala: "puede parecer extraño que un teórico de la literatura con inclinaciones políticas como yo llame la atención hacia las palabras en la página. ¿Acaso la puntuación es una cosa y la política otra muy distinta? Es posible dudar que tal distinción sea consistente. No sería muy difícil demostrar cómo la puntuación en la escritura de D.H. Lawrence, creando como hace un efecto fluido y espontáneo, está relacionada con su visión 'orgánica' del mundo, y ésta a su vez con su crítica del capitalismo industrial. Hay política de la forma como hay política del contenido. La forma no es una manera de desviarnos de la historia sino un modo de acceder a ella" (p. 17).

(Continuará...)

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miércoles, marzo 16, 2011

Cómo leer un poema (I)

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Actualmente, en un sector de la crítica literaria , está de moda olvidarse del análisis de la forma literaria. Se tiene el prejuicio de que si el investigador, especializado en poesía, se detiene en el abordaje de una rima, el tipo de estrofa o las figuras retóricas, entonces se devana los sesos en banalidades. A este tipo de hermemeneuta se le tilda de "formalista", "irresponsable" políticamente hablando, pues, por un lado, la gente se muere de hambre, y, por el otro, este "señor" se halla preocupado por el ritmo de un soneto. ¿Cómo puede ser --se arguye-- que si hay tanta violencia de género o racismo en el mundo (tan criticables, por cierto), alguien se pueda preocupar en la puntuación de un poema? Roland Barthes, en Mitologías, decía que un poco de análisis formal nos aleja de la historia, pero mucho abordaje formal nos aproxima poderosamente a esta última. Por eso, concluimos, una historia de las formas poéticas o narrativas o teatrales es un proyecto por realizar en la crítica literaria en el Perú. Acabo de terminar de leer un libro altamente sugestivo y escrito por un pensador neomarxista: Cómo leer un poema (2010) de Terry Eagleton. El volumen, publicado originalmente en inglés en 2007 (How to read a poem) por el célebre autor de Introducción a la teoría literaria,Benjamin o hacia una crítica revolucionaria o Después de la teoría, constituye un verdadero baldazo de agua fría contra aquellos que, desde una óptica sociohistórica, creen tener el derecho de olvidarse del análisis de la forma literaria. El profesor de la Universidad de Manchester, alejado de todo contenidismo (tendencia que reduce el análisis poético o narrativo al examen exclusivo de los contenidos de la obra), realiza una apología apasionada del abordaje de la forma literaria y evidencia una sensibilidad susceptible de prestar atención a los detalles estructurales de un poema articulados a la ideología que subyace en este. Creo que ha sido un acierto que este teórico de Reino Unido publique, en estos años, un ensayo donde mueve a reflexión sobre la necesidad de replantear nuestra agenda actual. Antes de resumir las ideas de Eagleton y de emitir un juicio crítico en torno a estas, quisiera contar una anécdota personal. Hace un par de años asistí como ponente a un congreso internacional sobre literatura. Cuando vi el programa del evento, tuve la sensación de "encontrarme en el aire", no sabía si estaba en un seminario internacional sobre gastronomía, matemática avanzada o corte y confección. Estoy de acuerdo, por cierto, con ampliar el corpus de las literaturas latinoamericanas incluyendo manifestaciones como, por ejemplo, los mitos o relatos andinos, aymaras, amazónicos o mapuches; también puedo condecir en que la literatura es susceptible de ser analizada por sociólogos, antropólogos o psicoanalistas. No obstante, creo que no todo vale en un congreso de literatura latinoamericana. Uno puede centrarse en un mito andino, pero considero que un aspecto fundamental es el análisis de los textos (escritos u orales); o, en otro contexto, resulta pertinente un planteamiento teórico, muy útil por cierto, pero que no deje de lado su posible aplicación al abordaje de poemas o relatos (orales o escritos) u obras de teatro, por ejemplo. No puedo prohibir (porque sería fascista hacerlo) a un sociólogo o psicoanalista que analice un soneto, pero sería importante que prestara alguna atención al lenguaje y no se quedara en una mera descripción de los contenidos.

(Continuará...)