jueves, junio 25, 2009

PRESENTACIÓN DE MI LIBRO SOBRE JOSÉ WATANABE


El día martes 30 de junio, a las 7:30 p.m., se presentará mi libro Mito, cuerpo y modernidad en la poesía de José Watanabe, en el auditorio Jinnai del Centro Cultural Peruano Japonés, sito en Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María. La presentación estará a cargo de Carlos López Degregori y de Selenco Vega Jácome.

domingo, junio 14, 2009

MUESTRA DE LA POESÍA JOVEN EN ANCASH


“La poesía debe ser escrita por todos” -sentenció el poeta Lautréamont. Es decir, ella constituye un trabajo de tipo colectivo. T.S. Eliot decía que la labor de los poetas era la de preservar su lengua. Por eso, el lazo entre poesía y lengua es de carácter indiscutible. Hugo Friedrich hablaba de la conciencia crítica del poeta moderno, quien debía ser consciente de los rasgos más saltantes y de la problemática que involucra al hecho de escribir poesía. Y el ejemplo, para él, era Charles Baudelaire, quien compuso Las flores del mal; pero también ejerció, con sindéresis, la crítica escribiendo artículos sobre pintores y escritores de su época.
La orgía inmóvil: 15 poetas. Muestra de la poesía joven de Ancash es una buena selección de la nueva literatura que se produce en el interior del país. Observo que la temática erótica predomina de modo creciente y que dichos poetas nos sorprenden con su estro moldeando metáforas, profundizando en la meditación sobre la complejidad de la relación amorosa o dialogando creativamente con la tradición literaria.
Roxana Ghiglino revela un buen trabajo con el lenguaje: “Empiezo por declarar la guerra a cada estrella inmaculada/ y a danzar sobre el cadáver de una palabra irredenta”. En efecto, “La elaboración de una sombra” es un poema notable porque trasunta un buen manejo del ritmo y de la simbología de las palabras.
Patricia Colchado explora la dimensión erótica a partir de una simbología que remite a la naturaleza y al mundo grecolatino: hay referencias a la figura de Narciso y al “aroma helénico de tus cabellos”. Es digno de resaltar el escandido de los versos y el empleo de los puntos suspensivos como recursos formales empleados por la poeta.
Jaime Tranca dialoga con la figura de Rulfo y, por lo tanto, establece complejas redes intertextuales. El escritor mexicano pasa a ser un posible creador de la figura del yo poético: “Rulfo decidió ya no inventarme”. Al final el poema termina siendo una fructífera meditación acerca de los imprecisos límites entre la realidad y la ficción.
Carlos Maguiña medita sobre la guerra en el mundo contemporáneo subrayando el peso del recuerdo como determinante de la vivencia en el presente. Temas como la sexualidad y la locura aparecen atravesados por una atmósfera donde reina la muerte.
Joule Cáceres realiza una lectura muy personal de la figura de don Quijote, cuya locura permite paradójicamente un acercamiento más lúcido a la complejidad del amor: “Te he inventado entre el sueño y el milagro del fuego”. El poeta reflexiona en torno a cómo el Caballero de la Triste Figura termina extraviado en la ciudad como un rezago de una ilusión perdida.
Luz Shuán se solaza en las imágenes de corte surrealista explorando el espacio de la página en blanco. Se trata de un torrente de metáforas donde predominan aquellas que remiten al agua (“canto lleno de lágrimas”) o al aire (“Los vientos azules de aquella noche”) para propugnar un retorno al mito del eterno retorno y a la regeneración de los cuerpos.
Eber Zorrilla manifiesta una óptica neorromántica que entra en feliz mixtura con una apología del exceso: “Déjame esculpir blanco en el trigal acre de tu vientre”. Se trata de construir una obra de arte con la figura de la amada de manera que el erotismo adquiera un auténtico cariz humano.
John López explora la compleja relación entre el hombre y los ciclos de la naturaleza. La relación erótica, para él, hace que el ser humano se involucra, de modo fecundo, en el movimiento de regeneración del cosmos y con la dinámica de los ciclos naturales.
Ronal Marcelo aborda el tópico de la familia asociada al perenne eje del desierto. El reconocimiento del terruño propio, el recuerdo de la figura de la madre constituyen núcleos a partir de los cuales se teje un espacio donde prepondera el silencio, es decir, la insoslayable crisis de la comunicación.
María Isabel Guillén cavila acerca de cómo el amor está indisolublemente ligado a la muerte: “Hazme vino y bébeme/ hasta saciar el afán de tus células sedientas”. El final de “Poema X” hace ostensible que el nacimiento está fuertemente vinculado a la muerte a través del tamiz del amor.
Benggi Bedoya hace alusión al lazo entre la pasión y la locura. Se trata de una apología del exceso: “esta noche/ la esquizofrenia me tiene en sus garras/ y no hay forma de huir”. De alguna manera Rimbaud y el surrealismo pusieron de relieve cómo la poesía se asocia con la desorganización de los sentidos y el discurso del esquizofrénico como prácticas destinadas a cuestionar la racionalidad occidental.
Denisse Vega utiliza creativamente series enumerativas para dialogar con la propia poesía encarnada en un personaje: “poesía/ que no me des de beber/ poesía/ que ahora yo verteré el pocillo”. El acto de crear se asocia con una suerte de auto sacrificio que permite la purificación mediante el arte.
Christian Ahumada opone la eternidad a la sensación de un profundo desamparo. Es decir, la soledad produce en el yo poético una sensación de soledad que se enlaza con la devastación y el derrumbe: “Usted busca/ la eternidad en mi gruta/ de ventanas fijas y huerto helado/ pero la soledad me ha devastado”.
José Cárdenas indaga por el sentido del tiempo en el ámbito de la cotidianidad. En tal sentido, el yo poético percibe una atmósfera de caída y de objetos marchitos. La ausencia y la muerte han terminado triunfando en el ámbito del amor.
Axthedmio Mau Guil vuelve sus ojos a la tradición literaria y recuerda a Borges como un ser que sueña con un animal nocturno. El acto de cerrar los ojos tiene una dimensión simbólica precisa: trata de configurar una sucesión inacabable a la manera de un laberinto borgeano.
Esta muestra de la poesía joven de Ancash ofrece una selección de la mejor producción lírica, realizada en autores que empiezan en el duro camino de la creación literaria. Celebro la aparición de esta antología como manifestación de que la poesía se renueva, de modo infinito, como el Ave Fénix.

sábado, junio 13, 2009

PRONUNCIAMIENTO SOBRE LA AMAZONÍA


Frente a los hechos ocurridos desde la madrugada del 5 de junio de 2009 en la provincia de Bagua, los docentes universitarios de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, expresamos lo siguiente:

1. Respecto a la Amazonía no solo reina el malentendido, sino también el deliberado desconocimiento por parte de las clases dominantes, criollas y mestizas. No se quiere saber de su población, de su cultura ni de sus formas de vida, como si fueran incomprensibles e ininteligibles: ella siempre ha sido extraña y amenazadora para esas clases. Sin embargo, si bien es cierto que en los últimos tiempos se ha producido un acercamiento y una aceptación, y se ha pensado en políticas de asimilación —etnocéntricas—, lamentablemente con las políticas del APRA se ha retornado de un modo absolutamente cínico a modos de planificación de estirpe colonial, bajo el sustento de un modelo económico que supone que el único sistema concebible y el único mundo posible es el formado alrededor de la economía de mercado.

2. Lo dicho explica la falta de voluntad política, el desinterés y la incompetencia de las autoridades -el Congreso, el Ejecutivo, el presidente de la República, el premier, la ministra del Interior —para resolver el conflicto social que se inició hace más de 55 días, el cual ha llegado a un triste desenlace con la terrible muerte de policías y civiles.

3. Explica también la actitud condenable del presidente Alan García y del gobierno aprista por no asumir autocríticamente su responsabilidad política en estos terribles hechos, y limitarse, por un lado, a culpar de lo ocurrido a una conspiración extranjera que según ellos estaría manipulando a las poblaciones nativas y, por otro, a difundir sistemáticamente una propaganda torpe y encubridora.

4. Por eso nos solidarizamos con los pueblos indígenas de nuestra Amazonía, que desde hace más de un año vienen luchando por la derogatoria de decretos inconstitucionales que atentan contra sus legítimos derechos y que han sido aprobados sin atender al derecho que sus pobladores tienen de ser consultados sobre decisiones que afectan sus vidas, desconociendo convenios internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas.

5. Hacemos un llamado a la unidad de las fuerzas realmente democráticas para apoyar a los pueblos de la Amazonía y enfrentar a los grupos interesados en tomar posesión de sus territorios.


Lima, 12 de junio de 2009


Santiago López Maguiña (Literatura)
Dante Dávila Morey (Filosofía)
Dorian Espezúa Salmón (Literatura)
Mauro Mamani Macedo (Literatura)
Javier Aldama Pinedo (Filosofía)
Aníbal Campos Rodrigo (Filosofía)
Milagros Carazas Salcedo (Literatura)
María Cortéz Mondragón (Linguística)
Manuel Conde Marcos (Linguística)
Gonzalo Espino Relucé (Literatura)
Camilo Fernández Cozman (Literatura)
Carlos García – Bedoya Maguiña (Literatura)
Carlos García Miranda (Literatura)
Oscar García Zárate (Filosofía)
Antonio González Montes (Literatura)
Guisela González (Literatura)
Miguel Maguiño Veneros (Literatura)
Carlos Mora Zavala (Filosofía)
Javier Morales Mena (Literatura)
Hildebrando Pérez Grande (Literatura)
Miguel Polo Santillán (Filosofía)
Rosalía Quiroz Papa (Bibliotecología)
Humberto Quispe Hernández (Filosofía)
Saúl Rengifo Vela (Filosofía)
Álvaro Revolledo Novoa (Filosofía)
Moisés Sánchez Franco (Literatura)
Marcel Velázquez Castro (Literatura)
Yolanda Westphalen Rodríguez (Literatura)

lunes, junio 08, 2009

RUBÉN QUIROZ: DE PIRÓMANO A BOMBERO


Bien decía mi abuela cuando aludía a mis gestos de rebeldía de adolescente: "Eres un incendiario y terminarás como bombero". Esta consigna se puede aplicar a la vida de Rubén Quiroz, quien hace unos años fue protagonista personal de una quema de libros y ahora yace apoltronado en los predios oficiales de la Universidad Complutense de Madrid, donde ha concluido estudios de doctorado al amparo de un bien ganado apoyo de la fundación Ford. Aquel gesto pirotécnico es pasto del olvido y ahora se trata de un investigador que realiza su tesis doctoral en el ámbito de la filosofía y que ha obtenido el Premio Blas de Otero en España. Los tiempos cambian y los gestos también. Hace algunos meses conversaba con este profesor de la Universidad Científica del Sur, quien fuera mi alumno libre de un curso de Poesía Hispanoamericana Contemporánea que dictaba en la Decana, y ahora me encuentro con el último poemario de Quiroz entre mis manos: El derrumbe (Lima: Tranvía Editores, 2008).

Se trata de un libro que profundiza en la poética de la caída, tan cara al Vicente Huidobro de Altazor. El verso de Quiroz hace recordar los experimentos de la llamada poesía conversacional, donde se emplea el verso largo, narrativo, aunque matizado por metáforas corporales y que exploran el tema de los ancestros y de la familia como ejes a partir del cual el poeta erige un tono agresivo de índole contestataria: "Qué hemos hecho con el simio/ con su paisano que interpelaba nubes/ Y olvidaba su nombre en la bruma". Estos constituyen algunos de los mejores momentos del poemario. En otros casos, sin embargo, se abusa un tanto del recurso de la enumeración y el poema se torna innecesariamente largo; da la impresión de que la tonalidad expansiva no se justificara plenamente.

El manejo del ritmo también es algo disparejo. En algunos poemas, la melodía envolvente logra sus mejores frutos: "La herida sin embargo no brota/ no cuaja no cuartea no suscita/ no deviene solo crece y se extiende/ por toda la habitación de las niñas". En otros textos decae y hace que la índole reflexiva pierda algo de fuerza: "todo se ha secado/ arde el Parque de las Leyendas/ el insomnio crece en el bohío".

Al margen de las objeciones antes planteadas, El derrumbe es un poemario que se lee con fluidez y es vivo testimonio de cómo Rubén Quiroz ha sabido conjugar certeramente la filosofía y su invocación a las musas. Por eso, esperamos una nueva entrega de este talentoso poeta.