domingo, diciembre 20, 2009

DOS POEMARIOS DEL NORTE Y UNO DEL SUR


Acabo de releer tres poemarios: La vestimenta de los días, de César Olivares (Lima: Ornitorrinco, 2009); Danza finita, de Stanley Vega (Lima: Hipocampo, 2009), y Detritos, de Wilver Moreno Tineo (Lima: Paracaídas, 2009). Solo el primero se sitúa en el ámbito de la poesía conversacional; los otros dos vates intentan la concisión verbal y recuerdan los recursos de los poetas del cincuenta.

Olivares (La Libertad, 1979) obtuvo el primer premio en los Juegos Florales de la Universidad de Trujillo. La vestimenta de los días es un poemario quizá demasiado extenso, pero que, en sus mejores momentos, afila un ostensible temple lírico donde abundan las metáforas salpicadas de atmósfera cotidiana: "En este pequeño espacio yace el esqueleto de un insecto/ (o mirándolo bien un verso caligrafiado por la resaca)"; "Todo sigue igual/ Los juguetes reposan como veleros / extraviados en la sombra". Se podrían multiplicar los ejemplos. El poemario se halla dividido en dos partes y un epílogo. En la primera ("Atuendos familiares") se yuxtaponen estructuras lúdicas con la reflexión acerca del hogar como el espacio donde reinan (o, muchas veces, se quiebran) las ilusiones y la apacibilidad. Olivares explora la relación entre el padre (o la madre) y el hijo a través del hilo de las metáforas y de las estructuras anafóricas. En la segunda ("De calzados y tristezas") retorna al universo de la infancia y cavila sobre el tiempo: "El tiempo no ha corrido/ bajo los arcos/ de la casa/ Un/ sombrero/ gris/ anuncia/ el envejecimiento/ prematuro de las ideas". En la última parte ("Epílogo"), el yo poético se centra en el recuento de su propia vida enfatizando que la soledad permite la inexorable liberación de su ser.

Olivares maneja con acierto el ritmo de los versos que se desliza como un río a lo largo de la página; a veces, confía, tal vez en exceso, en su capacidad de síntesis y ofrece escuetos poemas (en la subparte "Presagios"), donde la reflexión no cuaja plenamente. Sin embargo, La vestimenta de los días es un promisorio primer libro porque aborda, con hondura, temas como el hogar, la vigilia y el inexorable paso de la vejez. Esperemos una segunda entrega para que el joven poeta forje un estilo propio e intransferible.


A diferencia de Olivares, Stanley Vega (Santa Cruz, Cajamarca, 1972) no emplea el poema extenso, sino que prefiere la concisión. Danza finita es un libro de atmósfera sombría pero sugestiva. El yo poético afima que siempre habrá invierno en su interioridad y que el lenguaje, con asiduidad, será turbulento. La monotonía y la oscuridad parecen imponerse en el universo representado: "Sólo hay luz para inventar/ nuestros pasos.// No vuelvas a los ojos/ hacia atrás.// La oscuridad te tragará". La existencia parece carcomida por la decrepitud. Nada poseemos: todo se desliza, de modo inacabable, hacia el abismo de la muerte. El mundo es, acaso, sinónimo de un endeble pilar que se deshace: "No hay nada/ en qué aferrarse.// Ni siquiera/ los vellos luminosos/ de tu sexo/ pueden salvarme/ de esta caídad inevitable". Todo parece conducir al mismo lugar, pues aparece la mueca de la monotonía al final de la dura jornada cotidiana.

Stanley maneja, con sindéresis, el escandido de los versos y el flujo de las metáforas. Me cautivan estos versos algo irónicos: "Ocurre que Dios/ de pronto quiso verse/ frente al espejo/ y sólo vio/ el aire/ que flotaba en silencio". Sin duda, Danza finita constituye un poemario digno de relieve en el año que fenece por su capacidad de impregnar un hondo sentimiento a los más cercanos objetos del mundo cotidiano para meditar sobre el carácter siempre efímero de nuestra existencia. No sé por qué dicho libro me trae a la memoria la filosofía de Arthur Schopenhauer, quien afirmaba que el mundo era sinónimo de dolor y que únicamente nos quedaba contemplar cómo el sufrimiento y la rutina hacían estragos sobre nuestros cuerpos acaso roídos por el tiempo.


Distinta es la óptica de Wilver Moreno (Ayacucho, 1982), quien en Detritos ofrece nueve poemas acerca del cuerpo (tema tan caro a César Vallejo, Blanca Varela y Jorge Eduardo Eielson). Las manos se asocian con la decrepitud; el cuerpo se ve absolutamente desprovisto de sus miembros; asoman imágenes donde prepondera el erizamiento del espacio corporal. Vemos cómo el tiempo parece producir un temblor de la piel: "por el cuerpo de la calle// Mi cuerpo tiembla".
En lo que respecta al estilo, se suprimen los artículos ("ojo austero, que reprimes diente") y se utilizan, con profusión, las aliteraciones. Eventualmente, se suprime la puntuación a la manera de los surrealistas franceses para dejar que fluya el hilo del pensamiento.


En fin, tres poemarios: dos autores del norte y uno del sur. Ello evidencia cómo la creación poética llega desde Trujillo, Cajamarca y Ayacucho con inusual fuerza. Esperemos que la hermosa plaga de la poesía se siga propagando por todos los departamentos del país.


viernes, diciembre 18, 2009

LA DESMITIFICACIÓN EN LA POESÍA DE ANTONIO CISNEROS


Todo poeta es producto de una tradición. La obra artística no nace en el vacío, sino que responde a un contexto cultural que explica su surgimiento. Aislar un poema significa condenarlo a que no dialogue con la tradición; reducirlo a los contenidos que expresa, implica olvidar el puntilloso trabajo con el lenguaje que realiza su diestro hacedor.
La obra de Antonio Cisneros (Lima, 1942) se enmarca en el ámbito de la lírica peruana de los años sesenta. Como hemos señalado en un libro sobre el tema
[1], esta poesía (representada por Cisneros, Rodolfo Hinostroza, Marco Martos, Luis Hernández, Javier Heraud, Julio Ortega, Mirko Lauer, Juan Ojeda, entre otros) se caracteriza fundamentalmente por la conciencia estructural del poema (los poetas, basados en Ezra Pound y T.S.Eliot, son plenamente conscientes de que el texto poético debiera tener una estructura); el papel de la síntesis (se realiza una simbiosis entre el pulido artístico del poema y el mensaje de crítica social que brota de este último); el verso narrativo y conversacional (se revela el gusto por la anécdota y el empleo de un tono coloquial, lección de Pound y Eliot); y la cita cultural (Cisneros, Hinostroza, Hernández y Martos emplean referencias culturales en sus textos y citan a Bertold Brecht, Antonio Machado, César Vallejo, Walt Whitman, etc.)
Cisneros destaca por el empleo de una ironía desmitificadora a diferencia de Heraud, quien practicaba un lirismo heredero de Antonio Machado. Definamos esta categoría. La ironía es una figura literaria por la cual el escritor da a entender exactamente lo contrario de lo que afirma. Se trata de una burla sutil y disimulada a través de la cual se busca provocar una sonrisa en el lector tomando temas que, habitualmente, son vistos de manera seria: la familia, el progreso social, las relaciones amorosas, etc. Según la Retórica General Textual, la ironía forma parte del campo figurativo o cognitivo de la antítesis
[2], es decir, el escritor se opone a una visión del mundo demasiado ceremonial, subrayando la necesidad de contemplar las cosas a través de una burla fina y subrepticia, con el fin de fomentar en el lector un espíritu crítico y abierto a las innovaciones y cambios en el mundo cotidiano. La ironía, muchas veces, busca estrangular la cultura anquilosada, la cual es asumida diariamente en forma mecánica y alienante.
Ahora pasemos al siguiente concepto. Umberto Eco afirma que “cuando se habla de desmitificación, con referencia a nuestro tiempo, asociando el concepto a una crisis de lo sagrado y a un empobrecimiento simbólico de aquellas imágenes que toda una tradición iconológica nos había acostumbrado a considerar como cargadas de significados sacros, lo que se pretende indicar es el proceso de disolución de un repertorio simbólico institucionalizado”
[3].
Cisneros emplea la ironía para desmitificar algunas ideas acuñadas en el repertorio simbólico de las instituciones de la cultura oficial. Aquí mito quiere decir idea falsa, impuesta por las culturas hegemónicas con el fin de que las culturas emergentes se vean obstaculizadas en su desarrollo y no puedan progresar creativamente ni tengan capacidad crítica para enjuiciar el pasado ni iluminen su presente desde una óptica ciertamente esclarecedora.
Cisneros, premunido de la ironía como procedimiento poético, está en contra de la seriedad en el tratamiento poético de los temas, asimismo recusa el tono demasiado sentimental, y eventualmente cursi, que se observa en la lírica romántica. También rechaza la poesía de ostensible compromiso político-partidario que se manifiesta, por ejemplo, en Canto general (1950) de Pablo Neruda. Cisneros muestra una predilección por una escritura de temple irónico que cuestiona la noción de gravedad y circunspección en lo que respecta al abordaje literario de temas como el amor o la defensa de los marginados.
Para analizar la ironía desmitificadora en la obra poética de Cisneros, privilegiaremos tres poemarios, donde se emplea dicho procedimiento con mucha asiduidad: Comentarios reales (1964), Canto ceremonial contra un oso hormiguero (1968) y Como higuera en un campo de golf (1972). Primero daremos una visión panorámica de cada uno de estos tres libros y luego nos centraremos en el análisis de un poema en particular.
A)LA DESMITIFICACIÓN EN COMENTARIOS REALES
En Comentarios reales --título que evoca la célebre crónica del Inca Garcilaso de la Vega-- el poeta concibe que se ha impuesto la historia oficial, la cual es transmitida por los textos escolares y que esconde o maquilla la violencia, utilizada por los grupos dominantes, para imponerse sobre las culturas de resistencia.
En la segunda parte del poemario (“Hombres, obispos, soldados”) se desmitifica la imagen del conquistador, quien, según la historia oficial, trajo la religión católica, el idioma castellano, el progreso y la cultura occidental a nuestras tierras. A estos personajes, el yo poético los califica de “Negociantes de cruces/ y aguardiente,/ comenzaron las ciudades/ con un templo”, es decir, se trata de mercaderes de la fe, quienes, ebrios, edifican un templo en cada nueva ciudad. Los conquistadores tienen “las viejas armaduras oxidadas” y son culpables de que hoy algunos peruanos puedan “compartir su lecho con algunos/ parientes cancerosos”. Negocio insensato, cáncer y ebriedad estéril son –según el poeta-- algunas huellas dejadas por las huestes de Francisco Pizarro en el Perú.
En “Consejo para un viajero” se intenta desmitificar la imagen del virrey Toledo (cuya importancia ha sido reconocida por historiadores como Raúl Porras Barrenechea), el cual es calificado como el “Señor de Muerte”, “pues alacranes/ cantan bajo tu lengua”. Se enfatiza que dicho personaje pudiera tener lepra u otra enfermedad, pues el locutor personaje se dirige a él y le remarca que “no beses mujer e hijos”. Se sugiere la posibilidad de que Toledo pudiera contagiar a su familia con un mal incurable. Aquí observamos cómo Cisneros intenta influir en el lector para que este cambie su idea acerca de la historia oficial y construya una historiografía más crítica, donde pueda polemizar con la reconstrucción del pasado que han realizado algunos historiadores de tendencia algo conservadora.
En “Cuestión de tiempo”, el locutor personaje se dirige a Almagro para increparle el mal negocio que hizo. Llegó hasta Atacama, pero allí no encontró el soñado oro, sino solo piedras y arena. Sin embargo, ha dejado herederos: en 1964, hay buitres que “cosechan (…) unos bosques tan altos de metales”. Aquí observamos cómo el Virreinato ha dejado a sus descendientes en la época republicana. Cisneros parece adscribirse a la visión de José Carlos Mariátegui, quien pensaba que “[l]a aristocracia colonial y monárquica se metamorfoseó, formalmente, en burguesía republicana. El régimen económico-social de la Colonia se adaptó externamente a las instituciones creadas por la revolución. Pero la saturó de su espíritu colonial”
[4]. Tanto el poeta como el ensayista subrayan la continuidad entre la Colonia y la República, y la pervivencia de un espíritu colonialista en la manera como concebimos nuestro pasado dando primacía a la herencia española y dejando un tanto de lado el legado indígena.
Analicemos “Túpac Amaru relegado” porque permite observar, con claridad meridiana, el temple desmitificador de la lírica de Cisneros respecto de algunos personajes idealizados por la historia oficial:

Hay libertadores
de grandes patillas sobre el rostro,
que vieron regresar muertos y heridos
después de los combates. Pronto su nombre
fue histórico, y las patillas
creciendo entre sus viejos uniformes
los anunciaban como padres de la patria.
Otros sin tanta fortuna, han ocupado
dos páginas de texto
con los cuatro caballos y su muerte.

Los libertadores, como San Martín o Bolívar, son concebidos por la historia oficial como los forjadores de la Independencia en el Perú. Los textos escolares que transmiten el saber hegemónico, difunden la idea de que aquellos se asocian con la valentía, la probidad y la integridad moral. Son considerados ejemplos dignos de imitar para la niñez y juventud. El poeta decide desmitificar esa concepción del mundo y, para ello, emplea una sinécdoque particularizante de índole visual; las patillas (parte) representan a cada uno de los libertadores (el todo). Resulta irónico que el locutor se detenga minuciosamente en la longitud de las patillas (casi un detalle de peluquería), en vez de realizar una descripción minuciosa de la fuerza de los brazos (como expresión de valentía) o de la profundidad de la mirada de los libertadores, por ejemplo. Posteriormente, estos aparecen como burócratas, quienes, sentados a su escritorio, esperan cómodamente el regreso de los soldados heridos y muertos en el campo de batalla.
Se observa una crítica fuertemente desmitificadora: los libertadores no participan directamente en la lucha bélica, sino que dirigen a lo lejos la acción de los ejércitos. No obstante, el nombre de San Martín o Bolívar ocupa buena cantidad de páginas en los textos escolares, los cuales no dedican mucho espacio al elogio de los soldados anónimos que dejaron su vida por liberar al Perú del yugo de España. La sinécdoque cobra vuelo cuando se afirma que las patillas (vale decir, los libertadores) siguen creciendo en la memoria oficial del Perú y ello da pie a un símil de naturaleza paternal: son considerados “como padres de la patria”. Sería interesante precisar la estructura analógica en este caso. La patria es la hija; el libertador, el padre. Este es el progenitor de aquella, de manera que el Perú no tendría un pasado glorioso (según la historia oficial) sin San Martín ni Bolívar.
En los tres versos finales cobra primacía la metonimia de causa (el accionar de los caballos) en vez de efecto (el estrangulamiento del personaje aludido en el poema). Aquí se observa la valoración (“Otros sin tanta fortuna”) que realiza el locutor respecto del legado de Túpac Amaru II. El texto plantea que deberíamos tener otra historia, la cual tendría que dar mayor preponderancia a ciertas figuras olvidadas por la historia oficial, por ejemplo, Túpac Amaru II.
El poema analizado desmitifica a los libertadores, quienes son vistos por las culturas hegemónicas y por los textos escolares como modelos de conducta ética. En realidad, solo tienen grandes patillas y no eran valerosos ni probos. Esperaban sentados a su escritorio el resultado de las batallas y no participaron tan activamente en ellas, como sí lo hicieron aquellos soldados sin nombre que sí entregaron sus vidas para liberar al Perú del dominio español.
B)LA IRONÍA DESMITIFICADORA EN CANTO CEREMONIAL CONTRA UN OSO HORMIGUERO
Poemario que obtuvo el Premio Casa de las Américas en 1968, Canto ceremonial contra un oso hormiguero revela un temple también desmitificador. En “Karl Marx died 1883 age 65” se derriba el ícono institucionalizado de la locomotora a vapor, uno de los grandes símbolos de la Revolución Industrial: “los caballeros/ pudieron sospechar/ que la locomotora a vapor ya no era más el rostro de la felicidad universal”. Para Cisneros, el progreso tecnológico no equivale, necesariamente, a desarrollo humano; por eso, desmitifica uno de los grandes adelantos de la industrialización. El autor de El capital también es visto irónicamente como un “viejo aguafiestas”. No se trata del filósofo serio que presagia la transformación social y el advenimiento del socialismo, sino de una persona que busca cotidianamente hacer imposible la vida a las damas y caballeros de las clases dominantes: “y eso de Lenin y el montón de revueltas y/ entonces/ las damas temieron algo más que una mano en las nalgas”. Irónica expresión que imagina a la sociedad capitalista como un conjunto de damas absolutamente acartonadas, las cuales toman el cambio social como si este fuera –metafóricamente, claro está— un suceso más grave que una agresión a su intimidad sexual.
En “Crónica de Lima”, el yo poético afirma sin ambages: “Trato de recordar los nombres de los Héroes, de los Grandes Traidores./ Acuérdate, Hermelinda, acuérdate de mí”. Se trata de la posibilidad de reescribir la historia desde una posición periférica a partir del cual el locutor asocia a los héroes con la isotopía de la traición. Aquí el sujeto ocupa la posición de alguien que busca destruir el prestigio que ciertos personajes tienen en el ámbito de la historia oficial. En tal sentido, este poema continúa la línea desmitificadora que anida en Comentarios reales, donde –como hemos dicho antes— los héroes son concebidos como seres que solo tienen largas patillas que se lucen en los textos escolares, vehículos de transmisión e imposición del saber hegemónico de una generación a la otra.
Abordemos ahora el análisis de “Kensington, primera crónica” porque allí se percibe, de modo diáfano, la vocación desmitificadora de Cisneros en relación con ciertos mitos acuñados en la tradición cristiana. Transcribamos el poema:

Yo caminé por estas mismas calles con la comodidad de un buey, ufano
como el más alto de los olmos, y los dioses
eran conmigo, alegre peatón
sobre los cráneos de los ingleses muertos en la guerra, mesador de las
barbas,
y brillaba
como un árbol de moras en medio del verano, Cristo sobre las aguas,
glorioso,
cerdo feliz.

Y fue el tiempo de tratados y de alianzas con el jefe de las tribus:
Hombres de Australia, hombres del Canadá, hombres de Irlanda,
todos los bárbaros
metiendo lagartijas en el culo de la Reina, jubilosos
y sin remordimiento.
Dulce Morgan,
viajero entre las ramas y los campos del aire,
lejos de los tejados que guarecen a los adoradores del Tío Coronel en la
Malasia,
De Betty Boop, de la Consola del siglo XIX, y lejos de las camas
donde las muchachas guerrean con los reyes normandos, de los baños
donde los muchachos se drogan a la sombra de su viejo prestigio:
Dios salve al Rey.

Aquí se observa una ironía irreverente y desacralizadora. Primero, tenemos a “Cristo sobre las aguas” concebido como un “cerdo feliz”. La pureza de la figura del Mesías en su gloria termina absolutamente destruida por el yo poético que la asocia con la figura de un puerco sumergido en la dicha. Segundo, observamos cómo la Reina (ligada al lujo del palacio de Kensington) siente la agresión corporal de los bárbaros “metiendo lagartijas en el culo de la Reina”. Sabemos que el cuerpo del emperador(a) es siempre sagrado y suprema expresión del poder aristocrático. El locutor personaje transgrede, de modo procaz, el carácter sacro de la Reina a través de la expresión antes citada. Tercero, la guerra (que puede implicar el funcionamiento de valores éticos como la valentía, la solidaridad o la nacionalidad entendida como hermandad) es desmitificada por Cisneros, cuando se afirma, en el poema” “lejos de las camas/ donde las muchachas guerrean con los reyes normandos”. El hecho bélico es imaginado como si fuera una cópula y la cama representa, en este caso, el campo de batalla. Cuarto, el final de “Kensington, primera crónica” es evidentemente irónico: la expresión “Dios salve al Rey” se encuentra antecedida por una alusión a los muchachos que se drogan con asiduidad. Dicha asociación es, sin duda, irreverente y derriba el ícono institucionalizado: “Dios” se manifiesta en un contexto insólito, pues pareciera que el prestigio de su nombre ha entrado en una honda crisis en un mundo regido por el consumo de estupefacientes.
C)EL PROCEDIMIENTO DESMITIFICADOR EN COMO HIGUERA EN UN CAMPO DE GOLF
En este poemario, Cisneros desmitifica determinados productos culturales, verbigracia, ciertos lugares de gran prestigio en la historia universal, algunos autores representativos del mundo contemporáneo y hasta las relaciones de oferta y demanda esenciales para el funcionamiento de la sociedad capitalista.
En “Dos postales”, el poeta derriba un ícono, es decir, Egipto (cuna de una gran cultura), poniendo el nombre de este país al lado de una medicina que sirve para aliviar las consecuencias de una ebriedad dionisíaca: “las caravanas ya volvieron de Egipto/ y dan noticia / del borracho que busca un alka-seltzer”. La contigüidad entre “Egipto” y “borracho” provoca una sonrisa en el lector porque ambos términos pertenecen a isotopías absolutamente alejadas y allí radica uno de los recursos medulares que materializa el empleo de la ironía en la escritura de Cisneros.
En “Denuncia de los elefantes (demasiado bien considerados en los último tiempos)”, el locutor coloca a Brecht al lado Wana Tarzán y llega a la conclusión de que si bien el dramaturgo alemán manifestó afecto hacia los elefantes, fue Tarzán el que llegó a comunicarse más eficientemente con estos últimos. Se ha invertido la jerarquía: Tarzán hizo más por los paquidermos que Brecht porque con aquel estos aprendieron inglés.
En “Fin de temporada en el Mediterráneo (aquí no se habla de pescadores)”, el yo poético ironiza las relaciones comerciales en el mundo capitalista: “Una vela es a crédito, al contado son dos. La grasa para un año: burguesía/ inexperta/ Enrique el Navegante: para un fin de semana”. Así Cisneros se burla de la poca experiencia de la clase burguesa en el ámbito de los negocios. La burguesía –al decir del poeta-- se sustenta en la actividad comercial, pero no sabe manejarse con idoneidad en el ámbito de la oferta y la demanda.
Ahora nos dedicaremos al análisis de “En la Universidad de Niza” porque en este poema observamos el carácter desmitificador de la poesía de Cisneros respecto de ciertos íconos acuñados en la historia de América Latina:

He abierto el Diario de Colón en la página 27 (Cultura Hispánica, 1968).
Treinta y seis muchachos –entre los 20 y 23 años—han abierto el Diario
De Colón en la página 27.
“Y como siempre trabajase por saber dónde se cogía
el oro.” (Cierro el libro/ cierran los libros.)
El Almirante ha quedado como un chancho y el público se indigna.

Para la próxima clase: página 46 (op.cit.).

Colón es uno de los íconos más celebrados por la historia oficial. Incluso sus cartas culturalmente marcadas son estudiadas en los cursos de literatura hispanoamericana colonial. El locutor personaje se asume como un profesor de la Universidad de Niza que enseña a treinta y seis jóvenes, quienes leen el diario de Colón. La frase que es motivo de indignación es “Y como siempre trabajase por saber dónde se cogía /el oro”. Los estudiantes esperaban que el navegante genovés fuera alguien que respetara ciertos principios éticos básicos: la honradez, el desprendimiento y el respeto por el ser humano. Al final, los alumnos de la Universidad de Niza perciben que Colón era un usurero que buscaba solamente acumular riqueza y que no respetaba la preeminencia del ser humano por encima de los valores materiales. Aquí hay una expectativa frustrada. La ironía desmitificadora se advierte en la conclusión a la cual llega el yo poético: el Almirante no es sino un chancho con todo lo que significa dicho calificativo al asociarse con lo sórdido y lo inescrupuloso. El autor textual concibe un lector implicado que permanezca expectante acerca de cuál es el contenido de la página 46 del diario del navegante genovés. El poema finaliza abriendo un abanico de posibilidades, quizá en esa página 46 vuelva a manifestarse la controvertida personalidad de Colón. El lector tendría que completar, tal vez con su imaginación, el sentido del texto. Cisneros no intenta dar una enseñanza moralizante a su receptor, en realidad desea que este reflexione y saque sus propias conclusiones exentas de todo tipo de alienación cultural que cercena la vocación crítica del sujeto.

CODA
Desmitificador, irreverente, a veces lúcidamente procaz, Cisneros es uno de los grandes poetas de los años sesenta. Su obra evidencia que la cultura universal es, para él, un rompecabezas; de ahí el juego con las referencias que son empleadas, casi siempre, irónicamente en el poema. Cisneros se burla de esa poesía acartonada, demasiado seria, y desea que su escritura (plena de tono narrativo) sea siempre una provocación, un acicate para que el lector asuma una actitud crítica respecto de los íconos acuñados por la tradición hegemónica.



[1] Fernández Cozman, Camilo. Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta. Lima: Biblioteca Nacional del Perú, 2001, pp. 71-102.
[2] Cf. Arduini, Stefano. Prolegómenos a una teoría general de las figuras. Murcia: Universidad de Murcia, 2000.
[3] Eco, Umberto. Apocalípticos e integrados. Barcelona: Ed. Lumen, 1985, p. 249.
[4] Mariátegui, José Carlos. Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima: Biblioteca Amauta, 1991, p. 249.

martes, diciembre 01, 2009

PRESENTACIÓN DE "SEGUNDA PERSONA" DE SELENCO VEGA


En la 30º Feria del Libro Ricardo Palma (vértice del Museo de la Nación - San Borja), Selenco Vega estará presentando, este jueves 3 de noviembre a las 7:00 p.m., su novela "Segunda persona" (Mesa redonda, Lima 2009) con la que obtuvo el Premio Cámara Peruana del Libro de Novela Corta 2009. La presentación estará a cargo de Ricardo González Vigil, Oswaldo Reynoso, Gladys Díaz Carrera (Presidenta de la Cámara Peruana del Libro) y Sandra López, la editora. La cita es en el auditorio "Julio Ramón Ribeyro"

domingo, noviembre 01, 2009

CARLOS GERMÁN BELLI OBTIENE PREMIO SOUTHERN


El extraordinario poeta peruano Carlos Germán Belli acaba de obtener el Premio Southern 2009 en mérito a su obra, que implica el funcionamiento de un código heterogéneo donde se dan cita los recursos estilísticos de la tradición (de la lírica provenzal, de la escritura barroca y la poesía renacentista) al lado de una imaginería vanguardista. Ello al servicio una cosmovisión donde hay una crítica razonada a los sistemas de poder metaforizados en imaginería poética: la noción del "cepo que severo te avasalla", por ejemplo.

Pocas veces en la literatura en lengua castellana ha existido una poesía tan insólita como la de Carlos Germán Belli, quien ha forjado un estilo que se distingue en el ámbito de la poesía de los años cincuenta. Desde este espacio virtual le hacemos llegar nuestra más cálida felicitación. A manera de homenaje transcribimos uno de sus poemas más representativos:


SEGREGACIÓN Nº 1

(a modo de un pintor primitivo culto)


Yo, mamá, mis dos hermanos

y muchos peruanitos

abrimos un hueco hondo, hondo,

donde nos guarecemos,

porque arriba todo tiene dueño,

todo está cerrado con llave,

sellado firmemente,

porque arriba todo tiene reserva:

la sombra del árbol, las flores,

los frutos, el techo, las ruedas,

el agua, los lápices,

y optamos por hundirnos

en el fondo de la tierra,

más abajo que nunca,

lejos muy lejos de los jefes,

hoy domingo,

lejos muy lejos de los dueños,

entre las patas de los animalitos,

porque arriba

hay algunos que manejan todo,

que escriben, que cantan, que bailan,

que hablan hermosamente

y nosotros rojos de vergüenza

tan sólo deseamos desaparecer

en pedacitititos.

domingo, octubre 25, 2009

PRESENTACIÓN DE MI LIBRO SOBRE RODOLFO HINOSTROZA


El jueves 29 de octubre, a las 8:00 p.m., se presentará la segunda edición ampliada y corregida de mi libro Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta, en el auditorio de la Unversidad de Ciencias y Humanidades, sito en la Av. Bolivia 537, esquina con la Av. Alfonso Ugarte. La presentación estará a cargo de Javier Ágreda y Paul Guillén.

viernes, octubre 02, 2009

MISTURA/ Escribe SANTIAGO LÓPEZ MAGUIÑA*


El viernes di un largo paseo por la feria culinaria que se desarrolla en Lima y que se denomina Mixtura 2009. En mi recorrido me detuve en el recinto donde cocineros del Perú y del extranjero dictan conferencias sobre sus respectivas experiencias culinarias. Tuve la suerte de escuchar y ver la conferencia de Joan Roca, que es el principal cocinero del restaurante que junto a sus hermanos dirige en Gerona, El Celler de Can Roca, especializado en cocina experimental y de vanguardia. Su discurso hace pensar que la cocina parece ir transformándose en un arte, pues ya no apunta sólo a la cotidiana satisfacción de necesidades, ni a al goce orgiástico de los tiempos de fiesta, sino a una fina experiencia sensible que integra sabores, olores, textura, imágenes, estados de ánimo, memoria, mito, historia, ficción, por supuesto, filosofía y ciencia. Los platos desde siempre llevan la impronta de nuestro pasado. Nos recuerdan a la familia, a nuestros ancestros, a los amores y a los amigos, a los buenos y también a los malos momentos. Los platos, sin duda, nos conectan con la comunidad a la que pertenecemos, a los territorios en los cuales hemos crecido. La memoria es una dimensión notoria de la experiencia de comer. Pero también el pensar es otra dimensión.
No hay que suponer, sin embargo, que estas propiedades sean sólo características de la cocina de los últimos tiempos. Desde siempre todos los pueblos han puesto esmero en experimentar con distintos productos, con diferentes combinaciones, con variadas presentaciones. No solo los cocineros de estos tiempos han buscado asombrar y hacer pensar a los comensales. En todas las épocas se ha buscado el disfrute de lo distinto. Pero si algunos platos han quedado como sellos o marcas de un gusto o una costumbre ello se debe a la preferencia o a la tradición, que a menudo son inseparables. Los productos y los sabores que se consumen en las grandes fiestas están ligados a las narraciones fundacionales y a los ritos vinculados a ellas. Los americanos comen pavo en la fiesta de Thanksgiving, porque esa ave simboliza el encuentro amistoso de los nativos americanos que ofrecieron ese animal a los pilgrim que padecían de hambre. Los hebreos tienen una dieta muy refinada, determinada por una serie de prohibiciones y tabúes, que hacen pensar en un alfabeto culinario. Podríamos seguir interminablemente con los ejemplo. Queremos enfatizar sólo que las comidas de las grandes celebraciones comunales y nacionales presentan significantes integradores. Alrededor de ellos los pueblos pactan y comulgan con leyes y principios, encarnados en alguna presencia simbólica, como es el caso de la Biblia en la nación judía.
Los cocineros de estos tiempos dicen encontrarse enganchados con la historia y con la tradición, pero al mismo tiempo apuntan sobre todo a la innovación. Y aunque en algunos casos declaran estar interesados en contribuir a la unidad o al fortalecimiento de una identidad comunal y/o nacional, están más interesados, como Joan Roca, en crear atmósferas originales y espectaculares. Escuchándolo, uno piensa que su cocina es una invitación a la exploración, al viaje por pequeños universos de sensaciones inéditas. Se puede comer, por ejemplo, en platos de comida, los vinos que los acompañan, o degustar en un helado de chocolate en forma de habano el sabor y el olor del tabaco. Puede también saborearse el sabor de la tierra de determinada región combinada con una ostra recogida en una playa cercana. Y más. La cocina de hoy crea ilusiones que exceden con mucho la experiencia de las delicias del buen comer. Pero, ¿todo ello constituye un arte?
Desde mi punto de vista no, a pesar del goce estético tan integrador que esa nueva comida suscita. La nueva cocina sincretiza múltiples sensaciones y diversas experiencias sensibles, y produce de estados de dicha insuperables. Nos hace pasar por momentos, si bien fugaces, que en sus realizaciones más plenas jamás serán borrados de nuestras mentes. Las cualidades sensibles que forman los platos quedan inscritas en nuestros cuerpos para siempre, de la misma manera que los sabores y los olores que desprende el amor. La cocina, incluso, nos saca de la normalidad rutinaria en la que vivimos, brindándonos la ilusión de que habitamos otro mundo. Incluso puede llevar a la perplejidad y a la perturbación, pero no es arte. Para serlo tendría que invitarnos a cuestionar nuestra forma de vida, a dejarnos sin piso, a caer en el vacío de lo innombrable y de lo ilegal, a salir de los comedores y de los restaurantes donde se sirve, que en el Perú se asocia con mundos de servidumbre y sumisión. Para ser arte la cocina tendría que ser campo de emergencia de la verdad, lo que significa vérselas con situaciones imposibles que dieran lugar a cambios radicales. La técnica de la nueva cocina, que se pretende artística, busca deslumbrar con lo extraño o con lo familiar rediseñado, pero no podría suscitar la experiencia de la desazón de lo incierto, de la descolocación social y cultural. ¿Cómo un plato en mesa opulenta podría producir sensaciones que hagan pensar en lo sórdido y precario? La cocina gourmet en especial siempre ha estado relacionada con reyes, con cortes, con gente de poder, con los gobernantes, con los hacendados, con los banqueros, con los empresarios. No puede hacerse para la gente de pueblo, para los que no son parte. Es cocina selecta, para gente a la que se considera selecta. A propósito de este punto, siendo cocina de fusión y mezclas paradójicamente selecciona a sus destinatarios.
Acá en el Perú Gastón Acurio propone a la cocina como un medio de integrar a las distintas poblaciones que habitamos en el Perú. Piensa que esa técnica representa a las diferentes culturas de este país y que gracias a ello se brinda reconocimiento. La cocina acerca a ricos con pobres, a agricultores con empresarios urbanos. La cocina reconcilia y une. Gran significante se lo esgrime como un gran aglutinador. El problema es que se trata de una práctica que incluye productos, pero separa y discrimina a personas. Es lo que ocurre con todo en el capitalismo que toma a los objetos como seres humanos y éstos como objetos cosas insoportables.



*Profesor de la Universidad de San Marcos y de la Universidad de Lima.

domingo, septiembre 20, 2009

NOCTURNO DE HENRY RIVAS


Henry Rivas Sucari (Arequipa, 1976) es un poeta surgido en los claustros universitarios. Estudió literatura en la Universidad San Agustín, luego cursó la maestría en literatura peruana y latinoamericana en la Universidad de San Marcos. Nocturno (2008) es su primer poemario. La primera sensación que puede tener el lector es que se trata de un autor que tiene talento para la escritura: maneja, con acierto, el ritmo y asocia metáforas de diferente prosapia.


Sin embargo, un problema irrumpe en el libro: algunas imágenes revelan la impronta de la literatura romántica decimonónica y, por lo tanto, son convencionales en desmesura: "Te quiero entre las lumbres y las esquinas solitarias/ Entre el cobijo de un saco viejo y un cigarrillo viejo"; "Mis ganas de entenderlo todo, saborearlo, conquistarlo,/ pisotearlo/ Y amarlo, me llevaron por el extravío y la divinidad de/ la locura". La asociación entre amor y locura configura una propuesta no muy original en el ámbito de la poesía actual. Otro ejemplo: "Hay ciudades que te devoran la garganta/ Que acogen tu espacio en un tierno beso". Nuevamente, la yuxtaposición de "beso" y el adjetivo "tierno" le quita fluidez a los versos y hace que el fantasma del lugar común invada el territorio del arte.


¿Conclusión tentativa? La poesía es una búsqueda de nuevas vías de expresión. No podemos repetir propuestas osificadas en la tradición literaria. Saludamos este primer intento de Henry Rivas, pero nosotros, sus fieles lectores, les sugerimos que cambie de rumbo y así su poesía ganará intensidad, sutileza y capacidad de sugerencia.

sábado, agosto 29, 2009

UN ENSAYO SOBRE EL POETA LUIS BENÍTEZ


La editorial Nueva Generación me acaba de publicar, en Buenos Aires, un ensayo sobre la obra de este gran poeta argentino: La poesía es como el aroma. Poética de Luis Benítez. Mi libro se halla dividido en tres capítulos. En el primero abordo el tema de la interculturalidad en Mitologías/La balada de la mujer perdida (1983), es decir, cómo el poeta reflexiona acerca de la imposición de la cultura occidental sobre la indígena. En el segundo, desarrollo la poética de las sensaciones (tan cara a Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud y Stéphane Mallarmé) en Behering y otros poemas (1985). En el tercero, analizo los campos figurativos que se manifiestan en Guerras, epitafios y conversaciones (1989). La revista "Ala de cuervo" de Venezuela me hizo una entrevista con motivo de la publicación del mencionado libro. También añado el enlace a una segunda entrevista realizada por Isla negra y otro a una reseña aparecida en el diario argentino El sol. Dejo, asimismo, un cuarto enlace, esta vez a un comentario aparecido en El cordillerano, de Bariloche. Agrego, por último, una entrevista que me hicieron para "Red y acción" de Colombia. Les dejo un escueto pero enjundioso poema de Luis Benítez:


A UNA MOMIA INDÍGENA


Derecho de la muerte es transformar
en horrible lo que en vida fue bello;
en ti la noche da lo inverso
de un ingenuo rostro y una boca florida.
Eres el espanto de un rincón del museo
y sin embargo, viviente,
arrancaste a los hombres miradas prohibidas,
virgen consagrada a los dioses antiguos.
Eres el espanto y una mediana victoria
sobre el perpetuo sello de los siglos señalas.
Del otro lado del tiempo
te envió un puñal de piedra
a pedir por los mortales
ante los que son eternos;
tú eres lo intermedio, a mitad de camino
entre el polvo de unos y la nada divina.
Cuando estos que te miran
de regreso al origen
en los cuatro elementos se dispersen,
perdurará tu rictus
y tu mano deshecha extenderá
el mensaje a los dioses perdidos,
pidiendo clemencia para nuevos sinos.

lunes, agosto 17, 2009

RODOLFO HINOSTROZA EN LA CRESTA DE LA OLA


Hace unos días supe que Rodolfo Hinostroza (Lima, 1941) había obtenido la beca Guggenheim para escribir su poemario Dioses, una reflexión sistemática sobre el politeísmo en un contexto marcado por la interculturalidad. Para ello, el poeta viajará a Sri Lanka y hará realidad su ambicioso proyecto. Asimismo, la editorial Lustra dará a conocer, en varios tomos, toda la obra del poeta de Contra Natura (1971), que abarca poesía, cuento, novela, textos de astrología, entre otros. En este momento estoy dando los últimos toques a la segunda edición de mi libro Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta, que verá la luz el próximo mes, gracias a la fecunda labor del fondo editorial de la Universidad de Ciencias y Humanidades. Se trata de mi tesis doctoral cuya primera versión salió en 2001. Visor publicó, hace un par de años, la poesía completa de Rodolfo, que va desde Consejero del lobo (1965) hasta Memorial de Casa Grande (2005) y otros poemas más recientes.

Aquí quisiera repetir algo que escribí en el prólogo a la reedición de Contra Natura, realizada por el fondo editorial de la UNMSM en 2002: "Hinostroza es ya un clásico. Y a un escritor clásico tenemos que rendirle homenaje (...) su obra (de Hinostroza) es una de las cumbres de la poesía peruana contemporánea".


domingo, agosto 16, 2009

TRES POEMARIOS, TRES VOCES




¿Brevedad o poema-río? ¿Será más "sencillo" escribir un poema escueto o concebir un texto poético de sesenta u ochenta versos? Son interrogantes que siempre han permanecido en mi mente sin que yo pueda encontrar, acaso, una respuesta satisfactoria. Estas preguntas surgen a propósito de la publicación de Absolutamente nada (Edición del autor, 2008), primer poemario de Luis León (Lima, 1983). Son cincuenta poemas numerados, desprovistos de título; la mayoría de ellos no sobrepasa los quince versos. Primera impresión: la cantidad de textos me parece algo excesiva. Obviamente, no se puede exigir que todos los poemas tengan el mismo nivel, porque ello sería un vana utopía; sin embargo, calibrar la calidad de cinco decenas de textos no es tarea fácil para ningún creador.

Algunas veces, León se complace en la contemplación de una escena con imágenes de hálito clásico: "Absorto y flotante se cuece/ Un prisma/ En torturada agua". En otras ocasiones, se percibe la frustración del yo poético al no materializar sus proyectos y, para ello, se emplean metáforas orientacionales que organizan el espacio a partir de la oposición arriba-abajo: "Cuando por los aires me desenvuelvo/ Se derraman las alas/ Y se agudiza/ Mi apetencia de subir. El poeta utiliza oxímoros ("Suenan sonidos sordos./ Tempestad"), procedimiento que recuerda los recursos de la poesía conceptista (particularmente, Francisco de Quevedo en "Definiendo el amor", cuando aserta "Es hielo abrasador, es fuego helado") y la senda inagotable de la lírica de Vallejo, quien en Trilce afirma: "Así muerta inmortal. / Así".


Pienso que Absolutamente nada es testimonio del indudable talento de su autor; no obstante, hay una confianza desmesurada en la expresión directa. Es cierto que se emplean recursos figurativos como los antes mencionados, pero eventualmente la expresión directa hace que el poema pierda algo de fuerza: "Un hombre aparece lejos/ Detrás/ Antes de los umbrales/ Apenas respira". Aquí el lector puede tener la sensación de algo incompleto: el ritmo no acompaña al sentido de manera lograda. Esperemos que el próximo libro de León pueda superar estos obstáculos y así enriquecer el variopinto panorama de la nueva poesía en el Perú.






Diferente es la poética de Ricardo Ayllón (Chimbote, 1969), quien ha publicado los poemarios Almacén de invierno (1996), Des/nudos (1998) A la sombra de todos los espejos (2003), y los libros de relatos Monólogos para Leonardo (2001), Baladas del ornitorrinco (2005) e Imberbes (2005). Su último libro es Un poco de aire en una boca impura (Ornitorrinco Editores, 2008), provisto de un poema liminar y de cuatro partes: "En la bahía", "Instrucciones para tu delirio", "Crónica del guardián del piélago" y "Cuaderno de obcecaciones". Ayllón combina el verso con el poema en prosa a través de un rico instrumento metafórico que intenta construir un imaginario basado en personajes como Azagar ("antiguo rapsoda en cuya memoria se erige esta mitología", como anota el propio poeta a pie de página), Cascurno, Unicré y Lopino, regiones de cierta bahía.


La propuesta es, en mi opinión, demasiado ambiciosa, sobre todo, por el empleo del poema en prosa, género dificilísimo. Por ejemplo, Saint-John Perse en Anábasis utilizó esta modalidad, pero amplió el léxico considerablemente a través de la inclusión de un vocabulario que provenía, es particular, de las ciencias naturales. Sin duda, Ayllón maneja bien el ritmo y tiene gran habilidad para metaforizar, mas su universo representado no significa --todavía-- una nueva propuesta en el ámbito de la poesía peruana actual. Por eso, preferimos los textos en verso, como el poema liminar, donde dice sin ambages: "Cuando hace falta verdad/ Cuando no existe la luz de un anhelo/ Y las orquídeas se encogen como/ Una estrella ofendida/ Mejor sería tomar el camino del agua/ Sumergirse en el humo callado/ De una boca cerrada".

Ayllón desea ir a contracorriente y construir un universo mitológico propio; no obstante, aún su propuesta no cuaja plenamente. No nos convence el vasto empleo de esas referencias culturales, tampoco allí observamos una crítica a la civilización occidental a partir de la vuelta a un mundo lleno de sugestiva simbología. Ahora bien, sería injusto negar al poeta el arduo trabajo realizado. Sucede que el proyecto poético, por momentos, rebasa la buena voluntad del artista de la palabra.


La poética de Paul Guillén (Ica, 1976) revela la asunción de algunas propuestas del iconoclasta grupo Hora Zero, encabezado por Tulio Mora, Juan Ramírez Ruiz, Jorge Pimentel y Enrique Verástegui. Infatigable animador cultural, Guillén dirige el blog y la revista virtual Sol negro. Han salido a luz sus poemarios La muerte del hombre amarillo (2004) y La transformación de los metales (2005). También ha escrito ensayos sobre la poesía joven en el Perú. Su último libro es Historia secreta (Lustra y Centro Cultural de España, 2008), casi íntegramente constituido por poemas en prosa. Hay un buen manejo de la enumeración caótica y de los símiles sobre la base de un proyecto iconoclasta que busca reivindicar a los marginados (por ejemplo, los ahorcados y los habitantes del ande) para darles voz en la textura del poema. Tengo algunas objeciones: la cosmovisión quechua no siempre parece amoldarse al poemario como conjunto. Se habla de la cumbre y de los árboles del Waytapallana; pero, a la vez, se alude al Gólgota y a la noción occidental de que el poeta se asocia con la locura ("la historia del Perú es un manicomio de poetas"). Hay ciertos ecos de satanismo ("El cinema de Satán") que remiten a tópicos románticos algo desgastados (recuérdese "La letanías de satán" de Charles Baudelaire, verbigracia).


Al margen de ello, hay momentos donde brilla el talento de Paul Guillén, sobre todo, en los textos más escuetos: "El poema penetra los astros, los tallos, la espina y el zapato. Las esporas sangrientas, franqueando el peso de todos los elementos, relinchan a la hora final de la historia secreta". Allí se logra, con sindéresis, un poema francamente redondo. Fluye la enumeración con sutileza y evidencia cómo Guillén es capaz de sugerir una atmósfera con tantos pocas palabras. Labor, sin duda, nada fácil.

En síntesis, tres poemarios, tres voces. Indicio de que la poesía peruana sigue buscando nuevos caminos de modo inagotable.


miércoles, agosto 05, 2009

DISCURSO DE SELENCO VEGA AL RECIBIR EL PREMIO DE NOVELA BREVE CONVOCADO POR LA CÁMARA PERUANA DEL LIBRO


Doña Gladys Díaz Carrera, Presidenta de la Cámara Peruana del Libro
Señores miembros del Jurado del Primer Premio Cámara Peruana del
Libro de Novela Breve 2009, Francesca Denegri, Doris Moromisato, Julio Ortega y Ricardo González Vigil
Señoras y señores presentes
Amigos todos:

Recibí la noticia de que había resultado ganador del Primer Premio de Novela Breve 2009 hace algunas horas. Desde entonces, el tiempo ha transcurrido de manera vertiginosa y me ha impedido formular un discurso extenso y detallado, como la importancia de este premio ameritaría. Por ello, mis palabras serán breves y estarán guiadas por la emoción, más que por la ecuanimidad y la cordura.
Fue Doris Moromisato quien, con ese entusiasmo contagiante que, percibo, forma parte de su personalidad, me dio la feliz nueva del premio. Desde entonces, la figura de un escritor ha dado vueltas por mi cabeza obsesivamente, como un fantasma bondadoso, y he comprendido que tengo la obligación de citarlo esta noche. Me refiero al gran Ciro Alegría.
Dentro de su valiosísima obra, él escribió una novela que dejó inconclusa y que así se publicó, de manera póstuma, en 1979. Se titula El dilema de Krause; su trama es sencilla y tiene bastante de relato testimonial. En ella, Krause es un convicto alemán que está próximo a cumplir su condena y a salir de prisión. En este contexto, reflexiona junto con su amigo el escritor Celso Arismendi sobre la libertad y el sentido de la vida en un mundo caótico e inhumano.
Pero, más que la novela en sí, recuerdo lo devastador del prefacio que Ciro Alegría redacta, a propósito de aquel libro que él mismo cree que no llegará a terminar. En aquellas líneas introductorias, con el estilo fiero de un novelista cuajado y dueño de todos sus recursos, Alegría se queja amargamente de la situación del escritor en el Perú; habla de lo difícil que resulta crear y publicar en un medio (estamos cerca de la dictadura militar de Velasco) donde apenas subsisten un puñado de editoriales y donde los estímulos para los creadores son casi inexistentes.
Tanto El dilema de Krause como aquella sobrecogedora introducción de Ciro Alegría cumplen este 2009 treinta años de publicados. Me siento optimista imaginando lo que el autor de Los perros hambrientos y El mundo es ancho y ajeno sentiría hoy, de estar vivo. Si bien es cierto, el Perú actual dista mucho de ser una potencia editorial, y si bien los índices de lectura del peruano promedio aún resultan preocupantes, creo que nuestro mercado de publicaciones, así como la proliferación de estímulos a la creación artística crece día a día, de manera exponencial.
Allí están las cifras de la propia Cámara Peruana del Libro, que nos hablan del rotundo éxito que viene acompañando a las últimas ferias de libros que se realizan en nuestro país. Este es un síntoma innegable de que hay la preocupación por ponernos al día, como lectores, acerca de cuanto acontece en el mundo de las ciencias y las humanidades.
Por otra parte, es fácil constatar que los premios literarios se han multiplicado en los últimos años. Hay algunos que ya se ganaron un lugar especial, como el emblemático premio Copé de Cuento, Poesía, Novela y Ensayo; el entrañable Cuento de las 1000 palabras de la revista Caretas; el Premio de Poesía y Cuento convocado por el Centro Cultural Peruano Japonés; el premio de Novela Corta convocado por el Banco Central de Reserva. Pero estos premios tradicionales no son los únicos, hay otros nuevos que se han sumado a la tarea de estimular entre nosotros la creación literaria: como ejemplos podemos citar el Premio PUCP, convocado por la Pontificia Universidad Católica, o el más reciente Premio de Novela organizado por el Decano de la Prensa Nacional, El Comercio.
A este alentador panorama de concursos literarios podemos agregarle el gran aporte que, en el terreno de las letras, ha significado el empleo de la Internet, además de las facilidades cada día mayores que la tecnología brinda a los escritores, que hoy pueden publicar bien, bonito y barato.
Roland Barthes, el gran semiólogo francés, escribió alguna vez que el problema del escritor es el problema del lenguaje. Sin duda, Barthes pensaba en creadores como Gustave Flaubert que, según cuentan, podía pasar tres noches de insomnio, sumergido en la búsqueda de un único adjetivo con el que redondear alguna de sus obras maestras.
Luego de la llamada telefónica en la que me anunciaron como ganador del Primer Premio de Novela Breve, no he podido dejar de imaginarme un Perú así; es decir, un país de escritores cuyo único problema, como afirmaba Barthes, sea un problema del lenguaje, jamás un problema de publicación ni de falta de estímulos materiales ni económicos. Me alegra que, día a día, surjan nuevos concursos literarios, como este Premio de Novela Breve, un concurso que, estoy seguro, ha nacido para permanecer, para brillar en pocos años con luz propia. Es necesario que así sea, que premios como este se mantengan y estimulen la creación literaria en un país de poetas y de novelistas notables.
Agradezco una vez más a los señores miembros del Jurado, a Gladys Díaz, presidenta de la Cámara Peruana del Libro, y a esa impulsora inagotable que es Doris Moromisato, así como al equipo que trabaja con ella. Quiero terminar invitándolos a proseguir con iniciativas como esta: que el premio convocado por ustedes se diversifique, que en los próximos años se hable de un concurso de Poesía, de uno de Cuento y de otro de Ensayo convocados por la prestigiosa Cámara Peruana del Libro. Seguramente, desde donde esté, el gran Ciro Alegría los estará aplaudiendo y, a través de la voz de los concursantes, les agradecerá por el esfuerzo y la tarea cumplida.



domingo, agosto 02, 2009

SELENCO VEGA GANA PREMIO DE NOVELA


Selenco Vega Jácome (Lima, 1971) acaba de obtener el premio de novela breve, convocado por la Cámara Peruana del Libro. Vega ya había obtenido el primer puesto en los siguientes certámenes: Copé de Cuento 2006, Concurso Nacional de Poesía “César Vallejo” (1994), Cuento de las 1000 palabras de la revista Caretas (1995) y Concurso Nacional de poesía “El poeta joven del Perú” (1999). Se licenció en Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde también concluyó estudios de Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana. Ha publicado Casa de familia (poesía,1995), Parejas en el parque y otros cuentos (1998) y Reinos que declinan (poesía, 2001). Desde este espacio virtual, le hacemos llegar nuestra más sincera felicitación.

martes, julio 07, 2009

COLOQUIO INTERNACIONAL DE CRÍTICA LITERARIA


UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS

COLOQUIO INTERNACIONAL DE CRÍTICA LITERARIA
TOMÁS G. ESCAJADILLO

PROGRAMA

MIÉRCOLES 8 DE JULIO

9:00 am. Inauguración
Dra. Martha Barriga Tello. Decana de la Facultad de Letras y CC.HH. (UNMSM)
Dr. Marco Martos. Director de la Escuela de Post Grado (UNMSM)
Dr. Santiago López Maguiña Presidente del Coloquio (UNMSM)

10:00 am. Conferencia
Dr. Raúl Bueno Chávez (Dartmouth College - USA y UNMSM)

10:30 am. Mesa 1: Identidad, ironía y burla en Ciro Alegría
Gustavo V. García (Rose-Hulman Institute of Technology-USA)
“El rol de la alimentación en la construcción de la identidad indígena en El mundo es ancho y ajeno”
Tito Cáceres Cuadros (Universidad Nacional de San Agustín- Arequipa)
“Lázaro: más que un intento novelístico”.
Giuliano Terrones (Universidad Nacional Federico Villarreal)
“Ironía y burlesca en El mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría: una aproximación al discurso crítico-festivo indigenista”

11:30 am. Conferencia
Edgardo Rivera Martínez (UNMSM)

12:30 a 2:00 pm. Receso

2:00 pm. Mesa 2: Visiones diversas
Jorge Ramos Rea (Universidad Ricardo Palma)
“El magisterio de Tomás G. Escajadillo a través de la prensa limeña”
Jaime Urco (Universidad de Lima)
“Rememoración: Tomás G. Escajadillo”
Eduardo Hopkins (Pontifica Universidad Católica del Perú)
“José de Acosta: Peregrinación de Bartolomé Lorenzo”

3:00 pm. Mesa 3: La crítica andina en Enrique López Albújar
Norma Barúa (UNMSM)
“La narrativa de E. López Albújar desde la perspectiva de Tomás G. Escajadillo”
Jorge Valenzuela (UNMSM)
"Un decadente en los andes: una nueva lectura de Enrique López Albújar”
Wilfredo Kapsoli (Universidad Ricardo Palma)
“Tomás G. Escajadillo: lector de la novela de la novela Matalaché”
Carlos Garayar (Universidad ESAN - UARM)
“Una lectura de Matalaché”

4:00 pm. Mesa 4: El ancho mundo de la crítica: Ciro Alegría y Tomás G. Escajadillo
Nécker Salazar Mejía (Universidad Nacional Federico Villarreal)
“Tomás G. Escajadillo y los estudios críticos sobre Ciro Alegría”
Santiago López Maguiña (UNMSM)
“Unidad y fragmentación en El mundo es ancho y ajeno”
Agustín Prado Alvarado (UNMSM)
“Héroes y bandoleros en El mundo es ancho y ajeno”

5:00 pm. Mesa 5: Redoble por Manuel Scorza
Felipe Andrés Cárcamo Guzmán (Universidad de Santiago de Chile)
“Tomás G. Escajadillo y la valoración crítica de la obra narrativa de Manuel Scorza: labor reivindicativa y aportaciones teóricas”
Mauro Mamani Macedo (UNMSM)
“Manuel Scorza y Tomás G. Escajadillo”
Alejandro Reyes Malca (UNMSM)
“Ficciones persuasivas en la obra de Scorza”

6:00 pm. Conferencia
Dr. Nelson Osorio Tejeda (Universidad Santiago de Chile)
“Algo más sobre indigenismo: visión europea del indio en el siglo XVIII”

JUEVES 9 DE JULIO

9:00 am. Mesa 6: Narradores contemporáneos
Víctor Quiroz (UNMSM)
“Los hipotextos orales andinos en Rosa Cuchillo de Óscar Colchado”
Antonio González Montes (UNMSM)
"Tres narradores ancashinos en la obra crítica de Tomás G. Escajadillo: Carlos Eduardo Zavaleta, Marcos Yauri y Óscar Colchado".
Luis Landa (Pontificia Universidad Católica del Perú)
“Sobre el concepto de neoindigenismo en Danantes de la noche y de la muerte de Edgardo Rivera Martínez”

10:00 am. Conferencia
Dr. Gonzalo Espino Relucé
“Imágenes de la choza y ciudad en Aves sin nido”

10:30 am. Mesa 7: Literatura regional
David Salazar Espinoza (Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión-Cerro de Pasco)
“La visión de Tomás G. Escajadillo sobre las literaturas regionales”
Macedonio Villafán Broncano (Universidad Santiago Antúnez de Mayolo-Huaraz)
“Hacia un mapa de la literatura regional: Ancash”
Jorge Flórez-Aybar (Universidad Nacional del Altiplano-Puno)
“Confesión de parte crítica y literatura nacional”
Nicolás Matayoshi (Universidad Nacional del Centro de Huancayo)
“Los hermanos Bolaños en la literatura de Huancayo de principios de siglo XX”
Américo Mendoza Mori (UNMSM)
“Memoria regional desde la urbe central”

12:00 m. Mesa 8: Neoindigenismo y Tomás G. Escajadillo
Marina Fierro Concha (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso-Chile)
“Recado Confidencial a los chilenos: Heterogeneidad y Neoindigenismo”
Ediht Pérez (Universidad Nacional Federico Villarreal)
“Neoindigenismo y la narrativa andina. Encuentros y desencuentros. Apuntes para un debate”
Raúl Jurado (Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle-La Cantuta)
“La narrativa neoindigenista en la perspectiva crítica de Tomas G. Escajadillo. Una revisión actual”
Camilo Fernández (UNMSM)
“Mariátegui visto por Tomás G. Escajadillo”


1:00 a 2:00 pm. Receso
2:00 pm. Conferencia
Mg. Miguel Ángel Huamán (UNMSM)

2:30 pm. Mesa 9: Rescate de la Tradición
Christian Andrés Molina Alfaro (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso-Chile)
“Los conceptos de heterogeneidad e indigenismo aplicados a la poesía mapuche”
Tania Agüero Dejo (UNMSM)
“Efraín Miranda. El indio manifestación del discurso subalterno.
Análisis del poema 'AD'”
Guissella Gonzáles (UNMSM)
“El dolor americano: visión del indio en el ideario estético de Gamaliel Churata”

3:30 pm. Mesa 10: Indigenismo y Tomás G. Escajadillo
José Luis Ayala
“El indigenismo de Tomás G. Escajadillo y la narrativa del siglo XX”
Elton Honores (Universidad San Ignacio de Loyola)
“Tomás G. Escajadillo y la lectura del indigenismo”

4:30 pm. Mesa 11: El sistema crítico de Tomás Escajadillo y las estampas de José Diez-Canseco
Hernán Núñez Tapia (Universidad San Ignacio de Loyola)
“Tomás G. Escajadillo y el rescate de José Diez Canseco”
Milagros Carazas (UNMSM)
“¿Criollo? ¿Zambo? ¿Mulato? Representar al otro en la narrativa de José Diez Canseco"
Segundo Castro (Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo- Huaraz)
“El sistema crítico de Tomás G. Escajadillo en ‘Trascendencia y sentido de las Estampas mulatas”
Roberto Reyes Tarazona (Universidad Ricardo Palma)
“José Diez-Canseco por Tomás G. Escajadillo”

5:30 pm. Conferencia
Dr. Carlos Eduardo Zavaleta (UNMSM)
“Por encima de criollos y andinos”

6:00 pm. Presentación del libro: Tomás G. Escajadillo, Editor. C.E. Zavaleta: hombre de varios mundos. Lima, Amaru Editores, 2009.
Presenta: Miguel Ángel Huamán

7:00 pm. Vino de honor

VIERNES 10 DE JULIO

9:00 am. Mesa 12: Literatura oral
Jair Pérez (Universidad Privada Continental - Huancayo)
“La huída mágica: Tradición oral y control social en el valle del Mantaro”
Feliciano Padilla (Universidad Nacional del Altiplano-Puno)
“La literatura oral altiplánica”
Dante Gonzalez Rosales (UNMSM)
“Ritos de agua y continuidad de la tradición oral en el Ande”

10:00 am. Mesa 13: Todas las voces: José María Arguedas
Marcel Velázquez (UNMSM)
“La novela indigenista en el siglo XIX: una crítica a la propuesta de
Tomás G. Escajadillo”
Dorian Espezúa (UNMSM) “Proyecciones del indigenismo”
Hildebrando Pérez Grande (UNMSM)
“Tomás G. Escajadillo y sus entrevistas”
Manuel Larrú Salazar (UNMSM)
“Visión andina de José María Arguedas”

11:00 am. Mesa 14: Subalternidad, tetimonio, migración
Jorge Yangali Vargas (UNMSM)
“Lenguaje del subalterno en el cuento neoindigenista “Kukulí” de
Javier Huamán Ramos”
Eduardo Miguel Huaytán Martínez (UNMSM)
“El testimonio peruano andino como reformulación del problema de representación de la narrativa indigenista”
Alex Morillo (UNMSM)
“El discurso migrante en la narrativa peruana contemporánea. Algunos apuntes teóricos”

12:00 m. Conferencia
Dr. Carlos García-Bedoya Maguiña
“Hacia un nuevo humanismo. Por una epistemología dialógica intercultural”

12: 30 a 2:00 pm. Receso

2:00 pm. Mesa 15: Del Indianismo al neoindigenismo
Jim Alexander Anchante Arias (UNMSM)
“Venganza e indianismo modernista en tres cuentos de Ventura
García Calderón”
Edmundo de la Sota Díaz (UNMSM)
“El humor en el neoindigenismo: Los ilegítimos de Hildebrando Pérez Huaranca”
Vidal Guerrero Tamara: (Universidad Santiago Antúnez de Mayolo-Huaraz)
“Eleodoro Vargas Vicuña: de la cotidianidad a la penetrante simbología”

3:00 pm. Mesa 16: Testimonio
Winston Orrillo “Retrato en blanco y negro (no virtual) de Tomás G. Escajadillo”
Arturo Corcuera “Tomás G. Escajadillo: el hombre, el amigo”
Ambrosio Fornet
Pedro Lastra
Raymundo Prado
Rocío Silva-Santisteban
Miguel Gutiérrez

4:00 pm. Conferencia
Dr. Tomás G. Escajadillo (UNMSM)

4:30 pm. Clausura del Coloquio
Mg. Antonio González Montes (UNMSM)

5:00 pm. Vino de honor
Organiza:
Departamento de Literatura - UNMSM
EAP de Literatura – UNMSM
Instituto de Investigaciones Humanísticas de la Facultad de Letras y
Ciencias Humanas – UNMSM

Comisión organizadora

Presidente: Santiago López Maguiña
Secretario Ejecutivo: Mauro Mamani Macedo
Miembros: Dorian Espezúa, Alex Morillo, Jorge Ramos Rea, Agustín Prado Alvarado, Guissella Gonzáles, Nécker Salazar, Yolanda Julca, Raúl Jurado, Dante
Gonzalez, Milagros Carazas.

Auspician
Vicerrectorado de Investigación - UNMSM
Vicerrectorado Académico - UNMSM
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar

Revistas
Lhymen. Literatura y cultura / Ajos y Zafiros. Revista de literatura /
Discursiva. Revista de literatura y humanidades / Sieteculebras / Ínsula
Barataria / Tinta Expresa. Revista de literatura / Nudos y laberintos / Sala de
Espera / Pez de oro / Sol de ciegos

Andes book

Comité académico
Raúl Bueno Chávez (UNMSM-Dartmouth College. Hanover) / Nelson
Osorio Tejeda: Universidad de Santiago de Chile (USACH) / Carlos
Eduardo Zavaleta (UNMSM) Marco Martos Carrera (UNMSM) / Carlos
García-Bedoya (UNMSM) / Gonzalo Espino Relucé (UNMSM) / Camilo
Fernández (UNMSM) / Miguel Ángel Huamán (UNMSM) / Jorge Valenzuela
Garcés (UNMSM) / Antonio González Montes (UNMSM) / Manuel Larrú
Salazar (UNMSM) / Ricardo González Vigil (PUCP) / Ricardo Silva
Santisteban (PUCP) / Eduardo Hopkins (PUCP) / Antonio Melis (Università
Degli Studi di Siena) / Guido Podesta (Universidad de Wisconsin-Madison) /
Christian Fernández (Universidad del Estado de Louisiana) / José Morales
Saravia (Universidad de Würzburg) / Juan González Soto (Tarragona-España)

ASISTENCIA LIBRE
Certificación:
Estudiantes de la UNMSM S/. 20.00
Público en general S/. 25.00
Inscripción en la EAP de Literatura de la Facultad de Letras CC.HH.
coloquioescajadillo@gmail.com
http://coloquiotomasescajadillo.blogspot.com/

jueves, junio 25, 2009

PRESENTACIÓN DE MI LIBRO SOBRE JOSÉ WATANABE


El día martes 30 de junio, a las 7:30 p.m., se presentará mi libro Mito, cuerpo y modernidad en la poesía de José Watanabe, en el auditorio Jinnai del Centro Cultural Peruano Japonés, sito en Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María. La presentación estará a cargo de Carlos López Degregori y de Selenco Vega Jácome.

domingo, junio 14, 2009

MUESTRA DE LA POESÍA JOVEN EN ANCASH


“La poesía debe ser escrita por todos” -sentenció el poeta Lautréamont. Es decir, ella constituye un trabajo de tipo colectivo. T.S. Eliot decía que la labor de los poetas era la de preservar su lengua. Por eso, el lazo entre poesía y lengua es de carácter indiscutible. Hugo Friedrich hablaba de la conciencia crítica del poeta moderno, quien debía ser consciente de los rasgos más saltantes y de la problemática que involucra al hecho de escribir poesía. Y el ejemplo, para él, era Charles Baudelaire, quien compuso Las flores del mal; pero también ejerció, con sindéresis, la crítica escribiendo artículos sobre pintores y escritores de su época.
La orgía inmóvil: 15 poetas. Muestra de la poesía joven de Ancash es una buena selección de la nueva literatura que se produce en el interior del país. Observo que la temática erótica predomina de modo creciente y que dichos poetas nos sorprenden con su estro moldeando metáforas, profundizando en la meditación sobre la complejidad de la relación amorosa o dialogando creativamente con la tradición literaria.
Roxana Ghiglino revela un buen trabajo con el lenguaje: “Empiezo por declarar la guerra a cada estrella inmaculada/ y a danzar sobre el cadáver de una palabra irredenta”. En efecto, “La elaboración de una sombra” es un poema notable porque trasunta un buen manejo del ritmo y de la simbología de las palabras.
Patricia Colchado explora la dimensión erótica a partir de una simbología que remite a la naturaleza y al mundo grecolatino: hay referencias a la figura de Narciso y al “aroma helénico de tus cabellos”. Es digno de resaltar el escandido de los versos y el empleo de los puntos suspensivos como recursos formales empleados por la poeta.
Jaime Tranca dialoga con la figura de Rulfo y, por lo tanto, establece complejas redes intertextuales. El escritor mexicano pasa a ser un posible creador de la figura del yo poético: “Rulfo decidió ya no inventarme”. Al final el poema termina siendo una fructífera meditación acerca de los imprecisos límites entre la realidad y la ficción.
Carlos Maguiña medita sobre la guerra en el mundo contemporáneo subrayando el peso del recuerdo como determinante de la vivencia en el presente. Temas como la sexualidad y la locura aparecen atravesados por una atmósfera donde reina la muerte.
Joule Cáceres realiza una lectura muy personal de la figura de don Quijote, cuya locura permite paradójicamente un acercamiento más lúcido a la complejidad del amor: “Te he inventado entre el sueño y el milagro del fuego”. El poeta reflexiona en torno a cómo el Caballero de la Triste Figura termina extraviado en la ciudad como un rezago de una ilusión perdida.
Luz Shuán se solaza en las imágenes de corte surrealista explorando el espacio de la página en blanco. Se trata de un torrente de metáforas donde predominan aquellas que remiten al agua (“canto lleno de lágrimas”) o al aire (“Los vientos azules de aquella noche”) para propugnar un retorno al mito del eterno retorno y a la regeneración de los cuerpos.
Eber Zorrilla manifiesta una óptica neorromántica que entra en feliz mixtura con una apología del exceso: “Déjame esculpir blanco en el trigal acre de tu vientre”. Se trata de construir una obra de arte con la figura de la amada de manera que el erotismo adquiera un auténtico cariz humano.
John López explora la compleja relación entre el hombre y los ciclos de la naturaleza. La relación erótica, para él, hace que el ser humano se involucra, de modo fecundo, en el movimiento de regeneración del cosmos y con la dinámica de los ciclos naturales.
Ronal Marcelo aborda el tópico de la familia asociada al perenne eje del desierto. El reconocimiento del terruño propio, el recuerdo de la figura de la madre constituyen núcleos a partir de los cuales se teje un espacio donde prepondera el silencio, es decir, la insoslayable crisis de la comunicación.
María Isabel Guillén cavila acerca de cómo el amor está indisolublemente ligado a la muerte: “Hazme vino y bébeme/ hasta saciar el afán de tus células sedientas”. El final de “Poema X” hace ostensible que el nacimiento está fuertemente vinculado a la muerte a través del tamiz del amor.
Benggi Bedoya hace alusión al lazo entre la pasión y la locura. Se trata de una apología del exceso: “esta noche/ la esquizofrenia me tiene en sus garras/ y no hay forma de huir”. De alguna manera Rimbaud y el surrealismo pusieron de relieve cómo la poesía se asocia con la desorganización de los sentidos y el discurso del esquizofrénico como prácticas destinadas a cuestionar la racionalidad occidental.
Denisse Vega utiliza creativamente series enumerativas para dialogar con la propia poesía encarnada en un personaje: “poesía/ que no me des de beber/ poesía/ que ahora yo verteré el pocillo”. El acto de crear se asocia con una suerte de auto sacrificio que permite la purificación mediante el arte.
Christian Ahumada opone la eternidad a la sensación de un profundo desamparo. Es decir, la soledad produce en el yo poético una sensación de soledad que se enlaza con la devastación y el derrumbe: “Usted busca/ la eternidad en mi gruta/ de ventanas fijas y huerto helado/ pero la soledad me ha devastado”.
José Cárdenas indaga por el sentido del tiempo en el ámbito de la cotidianidad. En tal sentido, el yo poético percibe una atmósfera de caída y de objetos marchitos. La ausencia y la muerte han terminado triunfando en el ámbito del amor.
Axthedmio Mau Guil vuelve sus ojos a la tradición literaria y recuerda a Borges como un ser que sueña con un animal nocturno. El acto de cerrar los ojos tiene una dimensión simbólica precisa: trata de configurar una sucesión inacabable a la manera de un laberinto borgeano.
Esta muestra de la poesía joven de Ancash ofrece una selección de la mejor producción lírica, realizada en autores que empiezan en el duro camino de la creación literaria. Celebro la aparición de esta antología como manifestación de que la poesía se renueva, de modo infinito, como el Ave Fénix.

sábado, junio 13, 2009

PRONUNCIAMIENTO SOBRE LA AMAZONÍA


Frente a los hechos ocurridos desde la madrugada del 5 de junio de 2009 en la provincia de Bagua, los docentes universitarios de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, expresamos lo siguiente:

1. Respecto a la Amazonía no solo reina el malentendido, sino también el deliberado desconocimiento por parte de las clases dominantes, criollas y mestizas. No se quiere saber de su población, de su cultura ni de sus formas de vida, como si fueran incomprensibles e ininteligibles: ella siempre ha sido extraña y amenazadora para esas clases. Sin embargo, si bien es cierto que en los últimos tiempos se ha producido un acercamiento y una aceptación, y se ha pensado en políticas de asimilación —etnocéntricas—, lamentablemente con las políticas del APRA se ha retornado de un modo absolutamente cínico a modos de planificación de estirpe colonial, bajo el sustento de un modelo económico que supone que el único sistema concebible y el único mundo posible es el formado alrededor de la economía de mercado.

2. Lo dicho explica la falta de voluntad política, el desinterés y la incompetencia de las autoridades -el Congreso, el Ejecutivo, el presidente de la República, el premier, la ministra del Interior —para resolver el conflicto social que se inició hace más de 55 días, el cual ha llegado a un triste desenlace con la terrible muerte de policías y civiles.

3. Explica también la actitud condenable del presidente Alan García y del gobierno aprista por no asumir autocríticamente su responsabilidad política en estos terribles hechos, y limitarse, por un lado, a culpar de lo ocurrido a una conspiración extranjera que según ellos estaría manipulando a las poblaciones nativas y, por otro, a difundir sistemáticamente una propaganda torpe y encubridora.

4. Por eso nos solidarizamos con los pueblos indígenas de nuestra Amazonía, que desde hace más de un año vienen luchando por la derogatoria de decretos inconstitucionales que atentan contra sus legítimos derechos y que han sido aprobados sin atender al derecho que sus pobladores tienen de ser consultados sobre decisiones que afectan sus vidas, desconociendo convenios internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas.

5. Hacemos un llamado a la unidad de las fuerzas realmente democráticas para apoyar a los pueblos de la Amazonía y enfrentar a los grupos interesados en tomar posesión de sus territorios.


Lima, 12 de junio de 2009


Santiago López Maguiña (Literatura)
Dante Dávila Morey (Filosofía)
Dorian Espezúa Salmón (Literatura)
Mauro Mamani Macedo (Literatura)
Javier Aldama Pinedo (Filosofía)
Aníbal Campos Rodrigo (Filosofía)
Milagros Carazas Salcedo (Literatura)
María Cortéz Mondragón (Linguística)
Manuel Conde Marcos (Linguística)
Gonzalo Espino Relucé (Literatura)
Camilo Fernández Cozman (Literatura)
Carlos García – Bedoya Maguiña (Literatura)
Carlos García Miranda (Literatura)
Oscar García Zárate (Filosofía)
Antonio González Montes (Literatura)
Guisela González (Literatura)
Miguel Maguiño Veneros (Literatura)
Carlos Mora Zavala (Filosofía)
Javier Morales Mena (Literatura)
Hildebrando Pérez Grande (Literatura)
Miguel Polo Santillán (Filosofía)
Rosalía Quiroz Papa (Bibliotecología)
Humberto Quispe Hernández (Filosofía)
Saúl Rengifo Vela (Filosofía)
Álvaro Revolledo Novoa (Filosofía)
Moisés Sánchez Franco (Literatura)
Marcel Velázquez Castro (Literatura)
Yolanda Westphalen Rodríguez (Literatura)

lunes, junio 08, 2009

RUBÉN QUIROZ: DE PIRÓMANO A BOMBERO


Bien decía mi abuela cuando aludía a mis gestos de rebeldía de adolescente: "Eres un incendiario y terminarás como bombero". Esta consigna se puede aplicar a la vida de Rubén Quiroz, quien hace unos años fue protagonista personal de una quema de libros y ahora yace apoltronado en los predios oficiales de la Universidad Complutense de Madrid, donde ha concluido estudios de doctorado al amparo de un bien ganado apoyo de la fundación Ford. Aquel gesto pirotécnico es pasto del olvido y ahora se trata de un investigador que realiza su tesis doctoral en el ámbito de la filosofía y que ha obtenido el Premio Blas de Otero en España. Los tiempos cambian y los gestos también. Hace algunos meses conversaba con este profesor de la Universidad Científica del Sur, quien fuera mi alumno libre de un curso de Poesía Hispanoamericana Contemporánea que dictaba en la Decana, y ahora me encuentro con el último poemario de Quiroz entre mis manos: El derrumbe (Lima: Tranvía Editores, 2008).

Se trata de un libro que profundiza en la poética de la caída, tan cara al Vicente Huidobro de Altazor. El verso de Quiroz hace recordar los experimentos de la llamada poesía conversacional, donde se emplea el verso largo, narrativo, aunque matizado por metáforas corporales y que exploran el tema de los ancestros y de la familia como ejes a partir del cual el poeta erige un tono agresivo de índole contestataria: "Qué hemos hecho con el simio/ con su paisano que interpelaba nubes/ Y olvidaba su nombre en la bruma". Estos constituyen algunos de los mejores momentos del poemario. En otros casos, sin embargo, se abusa un tanto del recurso de la enumeración y el poema se torna innecesariamente largo; da la impresión de que la tonalidad expansiva no se justificara plenamente.

El manejo del ritmo también es algo disparejo. En algunos poemas, la melodía envolvente logra sus mejores frutos: "La herida sin embargo no brota/ no cuaja no cuartea no suscita/ no deviene solo crece y se extiende/ por toda la habitación de las niñas". En otros textos decae y hace que la índole reflexiva pierda algo de fuerza: "todo se ha secado/ arde el Parque de las Leyendas/ el insomnio crece en el bohío".

Al margen de las objeciones antes planteadas, El derrumbe es un poemario que se lee con fluidez y es vivo testimonio de cómo Rubén Quiroz ha sabido conjugar certeramente la filosofía y su invocación a las musas. Por eso, esperamos una nueva entrega de este talentoso poeta.

sábado, mayo 09, 2009

TRES REVISTAS, TRES ESTILOS


Las revistas permiten observar cómo va el quehacer literario de una época. Son como las radiografías de un tiempo preciso, pues nos hacen partícipes de cuáles eran los temas que se discutían en determinado momento histórico y cómo allí se recepcionaban los aportes de escritores y pensadores de otras latitudes. Gracias a Amauta nos enteramos del clima vanguardista que reinaba en la época de José Carlos Mariátegui. Amaru, revista dirigida por el poeta Emilio Adolfo Westphalen, consignó esa feliz mixtura de arte y ciencia que abría la puerta a la controversia acerca de los más disímiles temas.

Recientemente, han aparecido tres revistas: Boletín de la Academia Peruana de la Lengua, Nº 46; Ínsula barataria, Nº 8, y Kratios, Nº 2. En la primera publicación desfilan ensayos y estudios que tienen como norte reflexiones de índole lingüística o análisis literarios. Así, Óscar Coello, provisto de una metodología semiótica, se aproxima a El poema del descubrimiento del Perú (1538) de Diego de Silva y Guzmán, sobre la base del estudio del análisis de las marcas del enunciador en el enunciado. Marco Martos realiza un abordaje de la matriz románica de la poesía de Carlos Germán Belli poniendo de releive el letrismo, el soneto como forma estrófica, la deidificación de la mujer que procede de la lírica provenzal, las referencias mitológicas, entre otros tópicos.

Isabel Gálvez Astorayme aporta al debate académico una aproximación fonológica al quechua de Aurahuá-Chupamarca. Eder Peña y Juan Quiroz (integrantes de la comisión de ortografía y lexicografía de la Academia Peruana de la Lengua) dan a conocer un estudio lexicográfico de la obra narrativa de José Bonilla Amado, destacando términos usados por el escritor, como "acamalado" ("persona que convive con otra") o "cachuelero" (sujeto que realiza trabajos de carácter esporádico). Por su parte, Luis Jaime Cisneros destaca los aciertos de la edición de Comentarios reales del Inca Garcilaso, realizada por Carlos Araníbar, quien moderniza el texto del célebre escritor cuzqueño con el objetivo de que el lector no especializado pueda acceder con facilidad a la célebre crónica de Garcilaso. Manuel Pantigoso analiza los rasgos costumbristas que insuflan la obra del neoindigenista Porfirio Meneses, en cuyos relatos aparecen rasgos de lo real maravilloso y una dosis de humor muy bien encaminada. Ana María Gispert-Sauch estudia el problema del género en la lengua castellana y cómo ello puede explicitarse plenamente, recurriendo al origen latino de nuestro idioma. La publicación incluye mi discurso de incorporación a la Academia Peruana de la Lengua y el de recepción elaborado por Manuel Pantigoso.

Interesante número del Boletín de la Academia Peruana de la Lengua porque revela un interés por el análisis de los complejos mecanismos de un texto literario, y una tendencia filológica, semiótica o de índole fonológica para precisar los rasgos de códigos como el español o el quechua.

Distinto es el enfoque de Ínsula Barataria, publicación dirigida por Hernán Núñez. Allí tenemos ensayos y textos de creación poética y narrativa. En la sección "Rescates" se incluye un texto de Tomás Escajadillo, escrito en 1964, vale decir, meses después de la trágica muerte de Javier Heraud. En la revista se inserta, además, una copia del manuscrito autógrafo de un poema que pudiera ser de Javier Heraud. No se ha logrado aún precisar la autoría del mencionado texto, aunque la caligrafía que evidencia el mismo, revela que pertenece, al parecer, a Heraud. Por otro lado, Rony Vásquez nos ofrece, en un documentado artículo, un panorama de la minificción en Hispanoamérica. Comienza con precisiones de índole teórica para definir el cuento breve con rigor y sistematicidad; y luego realiza un panorama histórico de la minificción en el ámbito hispanoamericano.

Patricio Ricketts Rey de Castro se sumerge en la biografía de Mercedes Cabello poniendo énfasis en la megalomanía y la parálisis generalizada que esta sufrió. Tengo una discrepancia respecto de este artículo. Una escritora vale por lo que escribió y no tanto por los detalles de su biografía. Sin embargo, escribir un recuento biográfico puede ser útil, pero sin regodearse en los aspectos desafortunados de la vida de la autora. Me parece que este ensayo peca de ser un documento clínico y, por eso, no llega a constituirse en un sugestivo artículo que esclarezca aspectos más ilustrativos y útiles de la vida de Cabello de Carbonera.

Por su parte, Christian Elguera realiza un sesudo abordaje de El autómata de Xavier Abril a partir de la poética surrealista. Se analiza la liberación suprarrealista en el contexto posterior a la primera guerra mundial y la recepción de los aportes de André Breton en el Perú.

Más interesada en la óptica de los estudios culturales, Milagros Carazas examina la discriminación del otro afroperuano en la cuentística de Julio Ramón Ribeyro. Si bien la investigadora manifiesta una reflexión muy sistemática, me parece que olvida asediar la postura ideológica del narrador respecto de los prejuicios raciales que abundan en la sociedad peruana. Es decir, ¿hay racismo en el discurso del narrador en los cuentos de Ribeyro o no? -- esa es una interrogante clave tomando en cuenta el marco teórico y el propósito medular de Carazas, y cuya respuesta no queda, en mi opinión, tan clara. Al margen de ello, tengo una visión discordante respecto del modelo epistemológico de Carazas: ¿hasta qué punto es útil preguntarse sobre el racismo de un novelista o poeta o dramaturgo, que se revela en su producción literaria? ¿El racismo será un tema esencial para abordar un poema o novela o cuento? Si hiciéramos un análisis de los textos periodísticos o del discurso de la calle, me parecería muy interesante deconstruir el discurso racista; pero ¿será tan pertinente centrar un análisis, por ejemplo, en el racismo de Shakespeare en Otelo? Tengo mis dudas al respecto.

En lo que concierne a la creación literaria, Ínsula Barataria trae un notable cuento de Carlos Eduardo Zavaleta, un clásico vivo de nuestras letras, y unos valiosos poemas de Johnny Barbieri, además de relatos de Hernán Núñez y Marco Roggero.

En fin, un buen número de Ínsula Barataria, revista que surgió en los claustros de la Universidad de San Marcos como un permanente espacio de reflexión, creatividad y crítica. Cada nueva entrega de la mencionada publicación es siempre una revelación de aspectos inéditos de nuestra tradición literaria.

Otra óptica es la que preside Kratios, dirigida por el infatigable Manuel Velázquez Rojas, poeta e investigador sanmarquino de la generación del cincuenta que hizo una valiosa tesis doctoral sobre la zoología poética de César Vallejo. Trae, como novedad y aporte, la traducción de "A mi hermano Miguel" de César Vallejo al hebreo, realizada por Shlomó Avayou, poeta turco y experto en estudios orientales. Asimismo, hay poemas de autores argentinos como Jorge Boccanera y Elléale Gerardi. Del primero destaco su "Arte Poética", donde afirma: "He tratado de dibujar un niño en la corteza/ de los árboles,/ y de ocultar las ramas entre las páginas de un/ sueño./ Y he mezclado los cielos a la sombra de un hijo,/ a la sombra de un árbol, / a la sombra de un libro".
Kratios también incluye relatos andinos de Martín Fierro que desarrollan el tema de la sequía, tan caro al Ciro Alegría de Los perros hambrientos; y una escueta obra de teatro para niños (Azulina o la ciudad de los espejos), elaborada por Beatriz Castro Romero. Hay un merecido homenaje a la poeta brasileña Cora Coralina y otro a Georgette Philippart, viuda de César Vallejo.

Uno de los aspectos más originales de esta publicación lo constituye el apartado llamado "Crónicas pedagógicas", donde Antonio Maurial (profesor de administración y escritor) revela los vínculos entre el mundo de los negocios y la literatura. La propuesta de Maurial se centra en enseñar a gerentes y empresarios cómo aprender de textos de William Shakespeare enseñanzas susceptibles de ser aplicadas en el intrincado mundo de la oferta y la demanda. Allí consigna la existencia de libros como El Quijote para empresarios de Bernardo Ahlborn, en el cual se dan consejos a estos últimos sobre la base de los discursos del Caballero de la Triste Figura.
Un interesante número de Kratios que nos trae también un ensayo del crítico venezolano Héctor López sobre la relación entre poesía y petróleo en la tradición literaria de Venezuela.

Tres revistas, tres estilos. La primera es más académica y formal; la segunda, más polémica y abierta a la reflexión sociológica; la tercera da una buena mirada a la literatura en diversos países de América Latina. ¿No decía, acaso, Buffon que "el estilo es el hombre"?