martes, diciembre 25, 2007

PASARON CINCO MINUTOS.../ BEATRIZ TORRES

Pasaron cinco minutos.

Veía tu cuerpo destruido
mi sandalia desgastada
deshecha
tu premura violentada
por mi decreto
armarillo blanco
dorado muerto
Me arrimo
hasta oler tu cuita
en ritmo tanteado por mi escote
autora sonrisa apócrifa
en mi boca la sal agitada

Pulsar en tus extremidades
tu vida lodosa
la echo a la basura
Tú.
pena granulada.
refriego hasta borrar tu castigo

Pasaron siete.

Desde la cornisa
al acantilado de tu mancha
la alfombra
olvidada por mi noche
tú. partida.
Inesperada y asquerosa
trato de encontrarte mientras
siento la náusea
ser verdugo medroso
de tantas patas

Beatriz Torres (Lima, 1982). Ha publicado ADIV (2005) y Somniloquio (2007). Ha concluido la carrera de Diseño Gráfico Publicitario en el Instituto Peruano de Publicidad.


sábado, diciembre 22, 2007

AGUARDIENTE, FOREVER* DE HILDEBRANDO PÉREZ GRANDE

Infatigable docente, director de revistas culturales como Hipócrita lector o Martín, creador del taller de poesía en la Universidad de San Marcos, Hildebrando Pérez Grande (Lima, 1941) es también cultor de una poesía intercultural que se nutre del imaginario andino, de las formas estróficas populares y de una oralidad heredera de la poesía exteriorista cubana.
Su único poemario Aguardiente (1978) significó la posibilidad de asimilar el legado andino a través de una poesía ora amorosa, ora de compromiso político-partidario, que evidencia un trabajo minucioso con el ritmo y que se alinea en el ámbito de los planteamientos de los poetas de la Generación del Sesenta, para quienes el tono poético desmitificador de los íconos de la modernidad debiera presuponer un afinamiento técnico de la musicalidad del poema y un tono narrativo, heredero del imaginismo de lengua inglesa.
Acabo de terminar de leer Aguardiente, forever, versión ampliada del poemario que vio la luz por vez primera en 1978. Está estructurado en cuatro libros. En el primero, se manifiesta el empleo de formas estróficas como las de los huaynos, o de la simbología de la paloma (a la manera de los mejores yaravíes de Mariano Melgar), para traducir una cosmovisión andina. En el segundo, observamos un tono más político, pues aparece un influjo del marxismo a través de la idea de enlazar la teoría con la praxis y de construir un mundo nuevo. En el tercero, predomina el poema más breve y se revela el tema de la decrepitud y de la muerte: "Ahora que alistas tu mochila/ Para ser una naturaleza/ Muerta/ No olvides el pan/ El vino/ El espejo/ Que te convertirá en sombra/En tigre/ De papel / En polvo". En el cuarto (el más escueto) hay una reflexión en torno a la ciudad moderna, asociada también con la muerte: un poema se titula ilustrativamente "Cementerio de automóviles".
La poesía intercultural tiene algunos representantes en América Latina: César Vallejo, Pablo Neruda (sobre todo, Canto general), Octavio Paz ("Piedra de sol"), entre otros. Esta poesía se mueve en cuatro niveles: la lengua, la estructuración literaria, las estructuras figurativo-simbólicas y la cosmovisión. Pérez recupera la oralidad de la lengua quechua, emplea formas estróficas populares, utiliza un registro metafórico que remite a las comunidades tradicionales para traducir una cosmovisión andina. Por eso, hoy celebramos la reedición ampliada de Aguardiente.


*Hildebrando Pérez Grande. Aguardiente, forever. Lima, Hipocampo Editores, 2007.

lunes, diciembre 17, 2007


SOMNILOQUIO* DE BEATRIZ TORRES

La experimentación pudiera ser la razón esencial del arte, pues este busca impetuosamente nuevas vías de expresión para superar la retórica manida que se aposenta, a veces, en nuestra tradición literaria. El poema, por naturaleza, es un género que exige algún nivel de experimentación verbal.
Ello ha sido plenamente comprendido por Beatriz Torres (Lima, 1982), joven poeta que había dado a conocer ADIV (2005), su primer poemario. Somniloquio (2007) es su segundo libro y se inscribe fuertemente en una tradición neovanguardista que tiene en Vicente Huidobro y Oliverio Girondo a dos de sus más ilustres antecedentes. Torres intenta crear neologismos, desestructurar la sintaxis y emplear metáforas de cuño grotesco con el fin de herir la sensibilidad del lector.
El volumen se halla estructurado en cuatro partes: "Artropordiaco", "Limbiconal", "Hebefrénico" e "Inmigránico". En la primera, se desarrolla el tópico de la locura (asociada al tiempo que desgasta a objetos y sujetos) tan caro a las propuestas surrealistas como las de César Moro o de André Breton. En la segunda, aparece el tema del amor como una aventura en el mundo de los sueños: "aventurarse en mi sueño/ encontrarme en los pies fríos/ las manos mojadas/ ser fiebre de cuarenta y un cielo rojo ahumado". En la tercera (la más lograda) se desarrolla una visión crítica respecto del nacimiento del ser humano y de su posterior metamorfosis en figuras animalescas; aquí se busca un diálogo con la tradición literaria, pues hay referencias a la Beatriz de Dante y a la obra de Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas), con el fin de establecer intertextos y ampliar el registro temático de los poemas. En la cuarta se aborda el tránsito del sueño a la vigilia, típico procedimieno surrealista, presente en poemarios como Las ínsulas extrañas de Emilio Adolfo Westphalen.
Somniloquio evidencia un buen manejo del ritmo y de la sucesión de metáforas de cuño onírico; sin embargo, parece insistir en algunos procedimientos, como la creación de neologismos, que no dan forma a una propuesta suficientemente interesante y original. Además, emplea, a veces, adjetivos de más: "Velo agobiado/ cubre sueños chascones/ mañana en falta despejada/ cierta nigromancia equivocada".
Indudablemente, Beatriz Torres tiene una gran habilidad para crear metáforas. Pienso que este libro, al margen de las objeciones antes formuladas, da a conocer a una joven poeta en busca de un estilo. He ahí su principal mérito.
*Beatriz Torres. Somniloquio. Lima, Ideas & Matices, 2007.
Foto: La persistencia de la memoria de Salvador Dalí.

jueves, diciembre 13, 2007


LOS CUENTOS GANADORES DEL PREMIO COPÉ 2006

El cuento es un género asaz difícil. En el primer párrafo se decide la suerte de un relato breve, pues allí no existe la amplificación tan típica de la novela. Maupassant, Poe y Chejov son tres maestros del cuento. En Latinoamérica, Cortázar, Borges y Monterroso son, sin duda, tres nombres imprescindibles.
Que este breve introito nos sirva para referirnos al libro que compila los cuentos ganadores y finalistas del Premio Copé 2006*. El ganador del primer lugar, Selenco Vega ("El mestizo de las Alpujarras"), hace gala de un manejo de las referencias culturales y de un tono un tanto épico, para relatarnos la historia del inca Garcilaso de la Vega, quien defiende al Rey en las Alpujarras, sierra de Granada. Se trata de un lucha contra los moros. Y allí se observa el dilema cultural de Garcilaso, pues él defiende a la Corona, pero, a la vez, el color de su piel semeja al de los moros.
Sergio Galarza obtuvo el segundo premio con un excelente relato: "El mapache", donde relata la historia de un migrante latinoamericano a España y la manera como debe sobrevivir realizando múltiples oficios como el de lavaplatos o el de cuidador de perros. El ritmo del relato está muy logrado y permite realizar una lectura en clave cultural: un sujeto periférico que se encuentra en un centro hegemónico y allí debe reencontarse con su identidad.
Alina Gadea se hizo del tercer premio en mérito a "La casa muerta", donde relata la historia de una casa antigua y enorme que llama la atención del narrador. Se trata de un cuento que enfatiza una atmósfera de misterio y la aparición de personajes extraños como doña Isabel. Se respira un aire de Poe o de los cuentos de terror de Maupassant.
Entre los finalistas, cabe destacar "Allco" de Víctor Borrero por la originalidad del tema (el perro de los conquistadores españoles que desea saciar su instinto en las Indias) y el trabajo con el léxico: el relato tiene una estructura de una carta dirigida al señor don Diego de Mora (de la ciudad de Trujillo).
Los demás relatos evidencian un buen trabajo de lenguaje. Creo que esta recopilación de cuentos ganadores y finalistas del Premio Copé da cuenta del excelente nivel que tiene el relato breve en el Perú.



*Selenco Vega et al. El mestizo de las Alpujarras y los cuentos ganadores y finalistas de la XIV Bienal de Cuento "Premio Copé 2006". Lima, Ediciones Copé, 2007.